Ahhhhhhhhh.
Este chico si que estaba muy contento ese día. Viendo hacia arriba, se reía del suave bamboleo de las hojas del frondoso roble, en el pequeño patio en el que siempre se divertía corriendo y jugando de un lado a otro.
El pequeño patio solamente tenía un gran árbol de roble, que llenaba la mitad del espacio total del patio, y unas cuantas flores que su madre había plantado unos días atrás.
El niño se divertía todos los días en este patio, trepando el arbol y corriendo por allí, ese día había una gran cantidad de hojas secas en el suelo con las que el niño jugaba.
En ese mismo momento oyó un ruido proveniente de su casa y volteó a ver que pasaba, pero se distrajo y se olvido de ese ruido que lo atrajo, se quedó viendo su casa ,esta era blanca con ventanas cuadradas perfectas, tejado de ladrillos rosa y una puerta de vidrio con un escalón y un borde metálico.
Oyó ese ruido otra vez, pero esta vez detrás de él, el niño volteó y vio un a figura oscura parada en medio del muro blanco que lo separaba de un gran bosque que estaba detrás de la casa. El niño era pequeño y no tenía consciencia de lo que tenía que hacer así que se levantó del suelo y se puso a seguirlo. El ser se dio la vuelta y saltó a una gran velocidad el muro y desapareció con el mismo sonido metálico que el niño había oído antes. El niño sintió un fuerte impulso de seguir a este ser, y entonces, comenzó a trepar al árbol y de una rama alta que se extendía hasta el muro, salto a él y luego salto del otro lado del muro.
Del otro lado del muro el niño vio altos y robustos árboles que se extendían hasta donde podía ver, que tenían muchas hojas, y había un follaje muy espeso. En el suelo estaba el ser, haciendo el ruido metálico. El Ser, de golpe se levantó y dijo con una voz que sonaba como roce de metales:
- .......sigueme..........
El niño obedeció y comenzó a caminar lentamente detrás de este ser que caminaba sin tener piernas. Este Ser lo guiaba lentamente por el bosque en donde se encontraban, el cual parecía cambiar a cada paso que dieran, en ese momento el follaje desaparecía y los arboles, que antes estaban verdes, se tornaron de un color gris oscuro que el chico halló deprimente. Mientras el chico cavilaba sobre lo que estaba ocurriendo en ese momento en el bosque el Ser se dio la vuelta y respondió a los pensamientos del niño como si los estuviera escuchando:
- No tengas miedo niño, el bosque no ha cambiado, estamos en otro bosque, nos transporté lejos de aquel para ayudarte en tus futuros acontecimientos
El asustado niño le pregunta:
- ¿Que acontecimientos me sucederán si tu quieres ayudarme?
El Ser no le contestó sino que siguió caminando sin prestarle atención al cchico, pero asegurándose de que lo seguía aún, y el chico dejó de preguntar y lo siguió.
Luego de un largo trecho el Ser comenzó a caminar más lento y al niño le dio oportunidad de ver en donde se encontraban. Era una zona cerca de un claro, al cual se dirigían, y se formaba una clase de cúpula de ramas en el lado del claro contrario a donde se encontraban; cuando el niño vio más de cerca vio que allí se encontraba una gran roca.
La roca tenía la forma de una piramide, pero sin punta, en cambio, con un agujero profundo de al menos dos zancadas de profundidad.
Los bordes de la roca se encontraban llenos de unos signos extraños. El Ser se dirigía lentamente hacia la piedra cuando de repente se desplomó, el chico no lo había notado pero el Ser estaba herido de muerte. El chico corrió hacia el y notó que tenía una herida de al menos unos centímetros en el pecho y muy profunda, pero lo que más lo sorprendió fue que aún teniéndolo adelante de el y de estar viendo hacia su rostro no veía su cara. El Ser de pronto habló con su voz metálica, pero más ronca:
- Toma...... Esto.......
(le mostró un extraño amuleto) colocalo en e...... Cáliz del Claro Tempuria.......
El niño dedujo que este "Cáliz" era la roca que tenía a menos de cien metros. El Ser, luego de tomar aliento, continuó.
- Tienes..... Que ........ver..............
En ese momento el Ser dejó de hablar y el niño vió que había dejado un reguero de un líquido oscuro que brotaba de su herida.
El niño obedeció la orden y llevó este extraño amuleto hasta el Cáliz , el cual se empezó a llenar de un líquido de color púrpura claro. El chico entonces vio el extraño amuleto y, sin saber que esto causaría muchos problemas en su vida, lo dejó caer en el Cáliz.....
Y vió.......
