Era un día muy soleado, estaba sentada en uno de los asientos del avión, esperando a que aterrizara. Me sentía cansada, estaba destrozada, no quería saber nada de Chile, solo quería disfrutar el tiempo que estaría con mi mejor amiga, Lizzi.
Sólo faltaban 3 horas para poder aterrizar, lo único que quería era estar al lado de ella y poder abrazarla.
3 HORAS DESPUÉS...
Me había quedado dormida, pero la voz de la azafata me despertó.
Todos comenzaron a bajar, yo era casi la única que se encontraba en el avión. Después de haberme estirado un poco, me levanté. Fui en busca de mis maletas, había una enorme fila, me puse en ella y con el tiempo de espera, como la diferencia de horas me desfavorecía, me dio mucho sueño, pero pensaba que al llegar al departamento de Lizzi, dormiría todo lo que quisiera.
Me fui a tomar un taxi, para ir al departamento, Lizzi me había dado la dirección, porque no podría recogerme por su trabajo, pero estaría esperándome en el departamento.
Miraba por la ventanilla del taxi y mis pensamientos invadieron mi mente ¿Cómo estaría Lizzi? ¿Tendría novio? ¿Se sentiría feliz de que esté con ella? Éstas y más preguntas se me daban en la cabeza. Pero la voz del conductor me despertó de mis pensamientos. Pagué lo debido y bajé del taxi, el chofer me entregó mis maletas y se fue.
Yo quedé en la vereda mirando la entrada del hotel donde vivía Lizzi, rápidamente tomé mis maletas y caminé a la entrada. Al llegar al lobby del hotel me atendió un chico, el recepcionista, me dio el número de la habitación, subí al ascensor y llegué en menos de un minuto. La habitación se encontraba en el 4° piso del edificio, el pasillo era de un color fucsia y el suelo un gris muy opaco, para mi gusto era triste y amargado.
Llamé a la puerta del departamento y en cuestión de segundos me atendió la persona que estaba en mis pensamientos, Lizzi. Ella tenía una enorme sonrisa y de un momento a otro me encontraba en sus brazos, yo le correspondí el abrazo y me invito a pasar. Hablamos toda la noche, después de las 3:00 am me fui a dormir.
3 SEMANAS DESPUÉS.
Ya han pasado 3 semanas desde que llegue a Inglaterra, hace 1 semana conocí a un chico, se llama Harry Edward Styles Cox, es un chico genial, es simpático, inteligente y sabe cómo tratar a una chica. Creo que podríamos a llegar a ser muy buenos amigos.
Hoy me vería con Harry, dijo que era muy importante lo que tenía que decirme. Tengo un presentimiento de que no será muy buena la noticia, el sexto sentido de la mujer dicen.
Ya era hora de verme con Harry así que me arreglé, me puse un vestido y unas sandalias bajas, me maquillé natural y salí del departamento de mi amiga. Nos juntaríamos en una plaza que queda cerca del departamento.
Cuando llegué a aquella plaza divisé una banca, me acerqué a ella y me senté.
Han pasado 30 minutos desde que llegué, creo que me dejó plantada. Parece que éste era el mal presentimiento.
Me paré de la banca y caminé por la plaza escuchando música, con algunas lágrimas en los ojos que me impedían ver, divisé a lo lejos esa cabellera de rizos. Rápidamente me sequé las lágrimas que caían por mis mejillas y me acerqué a aquella persona.
Él tenía los ojos hinchados y rojos casi igual a los míos, levanté su mentón y le dirigí una sonrisa, él me sonrió y me abrazó.
-¿Por qué tardaste tanto tiempo en llegar?-pregunté, con mi mejilla apegada a su pecho.
-Lo siento, de verdad lo siento,... pero me dieron una mala noticia y tenía que decírtela-me respondió, en ese momento me separe de él.
-¿Qué ocurre?- dije un poco preocupada-Es muy malo....Harry.-Él me miraba con lágrimas en los ojos, en ese momento me di cuenta que era muy mala noticia. Suspiró y dijo:
YOU ARE READING
Summer Love.
RomanceDicen que el amor, todo lo puede. Se podrá, hoy en día, todo lo que influye ser diferente. Pero dicen que ser DIFERENTE es bueno.
