El clima esta bien, calido, algo de viento, común. La que no estaba bien era yo. Habían roto mi maldito corazón y no me sentía bien. Necesitaba 4 kilos de helado para quitar esta angustia. Michael Clifford ha hecho que quiere comer helado por el resto del maldito mes de este maldito año, lo cual es raro porque no suelo comer helado.
Mi madre ha estado insistiendo en que salga de la habitación pero simplemente no me apetecía, podría faltar a clases toda la semana.
-Sof, ya sal de la maldita habitación.- Dijo mi madre tocando continuamente la puerta.
-Deja de golpear la puerta, ¡LOCA!
-¡¿COMO ME HAS LLAMADO?!
-Nada, ya déjalo. No estoy bien, no quiero abrir la estúpida puerta.
-Hum, bien. ¿Necesitas algo?
-Si es posible un kilo de helado.
-Bien.
-¡TODO DE CHOCOLATE!
Quise suponer que escuchó lo que le dije.
El ambiente estaba frío porque había encendido el aire acondicionado. Me moví de la cama solo para poner música. Prendí el estéreo y puse el cd de The Neighbourhood que me recomendó mi amiga. No solía escuchar muchas bandas o no tenía favoritas. Mi amiga comenzó a recomendarme bandas y simplemente me dio sus cd's. Este es el primero que toco, no me apetecía escuchar música que no fuese Justin Bieber, The Vamps, The Tide, HomeTown o Jack & Jack. Tengo unos cuantos cd's sin tocar y ahora podría escucharlos todos.
Mi madre llegó a casa y simplemente me dejó el helado en la puerta para que yo lo agarre. Me dijo que se iba a trabajar y que mi hermano se iba a casa de un amigo a pasar el día. Ahí fue cuando salió mi primera sonrisa en ese día de mierda. Puso unos tres cd's y comencé a poner estados en Facebook y Twitter, a mal decir al idiota de Michael Clifford por destruir mi corazón de tal forma. Llevábamos dos malditos años. DOS AÑOS.
Estuve Viernes, Sábado y Domingo mirando Pretty Little Liars, juro no arrepentirme.
Llegó el Lunes y me preparé sin ganas para ir al colegio. Me puse mis típicos jeans negros, una remera gris y mi camisa roja y negra s cuadros. Me puse mis converse blancas y negras, me até el pelo en una coleta alta, delinee mis ojos y tan bajé para desayunar con mochila en manos.
-Al fin sales de esa habitación, cariño, ya dabas lástima.
-No necesito que me digas como me veo.
-Solo doy mi opinión. Luke te está esperando en la puerta, yo que tu me apuro.
-¿Por qué no lo dejas entrar?
-Porque de todas maneras ya te vas.- Dijo señalando la puerta.
-Uy, adiós.
-¡Saluda a tu madre!
-¡QUE DIOS TE SALUDE!-Dije abriendo la puerta para encontrarme a la figura de mi Rubio amigo.
-Hey
-Hey
-¿Has estado mejor?
-¿Me ves cara de estar bien?-Dije levantando la voz mientras cerraba la puerta.
-Ya veo que estás de malas pero no te la agarres conmigo.
-Yo simplemente estoy de mal humo....
Era lo suficientw para ver a Michael abrazado a una Rubia muy mal teñida, riéndose como si fueran una pareja feliz. Aparte de tener el corazón roto, empezaba a ver las cosas con claridad y no voy a ser de esas personas que viven con resentimiento, solamente necesito cambiar, y con cambiar me refiero a dejar de ser la misma chica inocente de antes, necesitaba cambiar, y no por los demás, por mi.
Holaaaaaa, esta es mi nueva fan fic y no sé, solo espero que les guste.
Un saludis a 5sosa ahre 💞💞💞
