Capítulo 2

37 4 1
                                        

El viaje se sintió eterno. Aunque no puedo decir que tuvo su encanto. En un momento, comenzaron a hablar entre ellos y me enteré cosas muy interesantes. Como que "Blue eyes" en realidad se llama Jared, y que llevaban 2 años viajando en servicio. Mucho tiempo.

-No logro entender cómo pudieron estar tanto tiempo lejos de sus hogares.- A lo que Carter, el chico sentado a mi derecha, muy simpático, me contestó

-De la misma manera en la que tú pasaste tanto tiempo fuera de casa voluntariamente. Sólo que con ideales distintos.

-Touché...- Dije sin aclarar realmente lo que pasó. Yo jamás quise irme de casa, ni tampoco unirme a la liga. Había una gran diferencia entre ellos y yo. A mí nunca me preguntaron si realmente lo quería, ni me dejaron muchas opciones. Mi vida ya no me pertenece y sé que suena muy dramático, pero así es. Tampoco quiero aclarar la situación, hacerlo no cambiaría nada. Sólo estaría dándoles una razón para sentir pena por mí, y no necesito eso. No, eso me haría ver débil y no puedo dejar que suceda.

Decido cerrar la boca el resto del viaje, mis pensamientos son muchos y tengo que ponerlos en orden. De vez en cuando noto la mirada de "Blue Eyes" sobre mí. Sé cuál es su nombre, pero suena más bonito llamarlo así. Este hombre me causa ternura. Tiene cara de ángel, y esos ojos que me hacen sentir una depravada sólo por estarme mirando con curiosidad inocente mientras yo me imagino todas las cosas que podría hacer con él. ¡Basta, deja de ser tan pervertida!

Aterrizamos e inmediatamente fui trasladada en un auto como siempre del ejército. Dentro estaba sentada una mujer, vestida de falda negra y camisa blanca, muy formal. La miré y ella sonrió. Se veía amigable y desde lejos se notaba que no tenía nada que ver con el ejército, eso me gustaba.

-Señorita Blake, un gusto en conocerla.- Dijo extendiendo su mano, la tomé contestando cortésmente.- Mi nombre es Megan Raynols. Seré su consejera y voy a estar con usted durante su estadía aquí. Entenderá que la situación en la que se encuentra es muy delicada y que lo mejor para usted es mantenerla fuera de ojos curiosos.

-Es decir, nadie sabe de mí y que se mantenga así. Lo entiendo.- Creo que soné un poco grosera porque "Megan" se quedó en silencio por un segundo y a mi lado Blue Eyes se aclaró un poco la garganta. Que gente más sensible.

-A pesar de que su identidad no será dada a conocer públicamente, eso no quiere decir que sea nuestra prisionera. Queremos que se sienta cómoda.-Dijo mirando por la ventanilla, luego volteó a verme y dijo.- Pero necesito saber si entiende que no puede ver a su familia y amigos por el momento.

-Sé el por qué estoy aquí y no es precisamente para volver a la vida que dejé atrás.- Contesté simplemente.

El trayecto duró unos 45 minutos. Sé que puedo llegar a ser molesta contando el tiempo y todo eso, pero es la costumbre. Mientras más cosas puedo controlar a mí alrededor, más segura me siento. A veces hacerlo me da una ventaja sobre los demás.

Paramos frente a la entrada de un gran edificio. Al entrar vi una pequeña recepción y hacia ambos lados se extendían largos pasillos. A la derecha se ubicaban dos ascensores y unas escaleras. Creo que es obvio señalar que estaba lleno de soldados, haciendo guardia.

Entramos al ascensor y Blue eyes marcó el piso 4. Al cerrarse las puertas me atreví a hablar, ya que Megan no estaba aquí.

-Así que dime algo Blue eyes, ¿Qué es este lugar?- Dije mirando su perfil. Me corrijo, su perfecto y ardiente perfil.

Blue Eyes levantó una de sus cejas, no sé si fue por cómo lo llamé o por la pregunta que hice.

-Es un centro de entrenamiento militar.-Dijo simplemente. Bien, eso aclara el por qué de tantos hombres uniformados.

-Supongo que si te pregunto qué hago aquí, no sabrías la respuesta.- Mencioné mientras salíamos del ascensor y nos dirigíamos a no sé dónde.

-Yo sólo sigo órdenes.- Paramos frente a una puerta que él abrió con una especie de código y me hizo una seña para pasar. Era como una habitación, pero un poco más grande.

Me adentré y divisé una puerta. Debe ser el baño, pensé. En un rincón había una cama de una plaza y media, eso suponía porque era bastante más grande a lo que acostumbraba. Donde estaba la ventana estaba ubicado un pequeño escritorio y sobre él una lámpara. Colgado sobre la pared estaba un televisor y a su lado un armario. Las paredes eran de un aburrido color crema junto con las cortinas que eran apenas un tono más fuerte.

-Lindo.- Dije observando todo, en realidad era precioso. Sentía que estaba en un hotel 5 estrellas, era impresionante. Aunque pensándolo mejor, no es precisamente como un súper hotel. Sólo que me esperaba que me pusieran junto con otra docena de chicas, en un lugar lleno de literas y me dieran un cepillo de dientes diciéndome que debo limpiar el baño. Lo sé, muchas películas.

-En una hora vendré por usted.- Fue lo último que dijo antes de irse.

Esto se sentía tan ajeno a mí. Parecía muy surrealista. Cuando me dijeron que sería tratada como su huésped, jamás me imaginé que se lo tomarían al pie de la letra. Está bien, no tanto así. Tenía a Jared pegado como chicle en el zapato. Y estaba segura de que alguien estaba al otro lado de la puerta haciendo guardia. Pero a lo que me refiero es que supuse que sería una prisionera, o que estaría encerrada en una celda y que me tendrían apartada de toda luz solar. Esto es como una cárcel, pero con más estilo. Me gusta, definitivamente podré acostumbrarme a esto.

----------------------------------------------------------------------


Gracias Por Leer! 

Si les gusta, den en la estrellita y si sienten que le falta algo, no duden en decirme! es la primera vez que publico algo de lo que escribo y me gustaría escuchar opiniones.

Sé que estos primero capítulos empiezan un poco lento, pero les prometo que va a mejorar!

Buena Lectura a todos!

Bajo fuego enemigoHistórias para pegar e não largar. Descubra agora