Hoy amanecí de mal humor como siempre, suena ese horrible chillido del despertador diciéndome que tengo que levantarme ya para ir al instituto. Estamos en esas épocas del año en las cuáles hace más frío de lo normal y lo único que yo podría pensar es en seguir durmiendo, lamentablemente no soy una persona con unos padres millonarios que me dejarán vivir con ellos toda mi vida y aunque los tuviera quiero ser independiente carajo. Rápidamente tomó una relajante ducha, cuando terminó lo siguiente es vestirme, tomar mi desayuno despedirme de mi madre e irme hacía el instituto voy observando la naturaleza mientras escucho algo de música con mis audifonos, camino rápidamente llego justo a tiempo. -Heatheeer.- Escucho que me gritan por detrás, lo siguiente que hago es volver a ver y veo a mi mejor amiga Lynn. -Casi me dejas sorda Lynn.- Digo con mal humor pero feliz de verla nuevamente, pues es la unica que me entiende y soporta. -Vamos rápido seguimos con clase de literatura Heath.- Dicho lo siguiente caminamos hasta el aula de Literatura y nos encontramos con nuestros compañeros, el profesor no llego a la lección según escuche porque tenía varisela. Lynn y yo caminamos hacía "nuestro lugar" detrás del instututo bajo de árbol de almendro siempre nos sentabamos allí, y era aún mejor porque no llegaban casi personas entonces era como nuestro lugar donde podiamos decir cualquier cosa y reír como focas retrasadas. Antes de sentarnos caminamos hasta el pequeño riachuelo que esta al lado y miramos fijamente... -¿Lynn que rayos, ves eso?- Sí lo veo, parece una especie de hada, por Dios mira no sabe que la vemos, ¿cómo es que existen? ¿de dónde salio?- ¡YA CÁLLATE Lynn nos va a escuchar.- Digo casi que en el oído de mi mejor amiga cuando de pronto el hada se percata de nuestra precencia y viene más rápido de lo que pude haber imginado y rocía un líquido desconocido para mi sobre nosotras, después de eso caemos en el suelo debajo del árbol de almendro el cual esta a la par de una pequeña banca en la cual mi amiga Lynn al caer un poco inconciente se golpea la cabeza, la pequeña hada nos miraba como si fueramos la cosa más rara del universo en ese preciso instante mientras ibamos quedando lentamente dormidas llegaron dos criaturas más que a mi parecer venían en compañía de la pequeña hada ... Estaba inconciente pero las escuchaba hablar a lo lejos sobre llevarnos e internarnos para luego hablar con la reina yo quería gritar pero no podía, que diablos me rociaron encima pensé, sentí como me elevaron en el aire pero no podía ver absolutamente nada... -Llegamos. - Dijo alguna voz ajena a mi.
