Prólogo "Todo Inicia de Alguna Manera"

49 5 0
                                        

Dorian caminaba a paso tranquilo por los corredores ya casi vacíos de instituto para irse a casa y celebrar; aunque mejor dicho, echar en cara a su madre, que era capaz de mantenerse alejado de los problemas por una semana.

Cuando sin aviso alguno apareció Richard Thomas.

Estaba de más decir que no se encotraba ahí para charlar amistosamente. Lo más seguro era que buscaba arreglar cuentas con él.

Dorian se detuvo unos segundos meditando la posibilidad de dar media vuelta e irse por otro camino, pero su orgullo estaba en juego.

Jamás había rechazado una pelea y no iba empezar ahora aún que eso lo enviara directamente a un castigo, o más que un castigo su expulsión del instituto.

Metió las manos en las bolsas de su chaqueta y camino con indiferencia hacia el chico.

Richard era conocido como el más bravucón de la escuela, pero hace exactamente un mes cuando Dorian se dirigía al comedor del instituto, Richard intento hacerse notar y decidió que tirar el almuerzo de el chico problema de la escuela seria buena idea.

Cabe decir que no salio como lo esperaba.

Termino con un brazo roto y el orgullo herido, y
Dorian sin almuerzo y con una advertencia de expulsión.

Richard estaba suficientemente furioso como para no pesar claramente lo que iba hacer y las consecuencias que atraeria.

No tenia un plan o alguna frase dramatica; simplemente quería poner su puño contra la cara de Dorian Wicher sin importar nada.

Dorian camino sin inmutarse hasta que Richard se puso en su camino.

- Escucha no quiero pelear así que haste a un lado, ¿Bien?...

Dorian sintió el puño de su contrincante en el estomago sin una advertencia dejándolo sin aliento por unos segundos.

Richard estaba cantando victoria cuando vio como Dorian se tambaleaba ligeramente pero no debió hacerlo.

En cuanto Dorian se recupero su puño impacto contra la cara de Richard enviandolo al suelo.

-¡No se te ocurra levantarte!- Amenazo Dorian con la adrenalina golpeando con fuerza su cuerpo.

Richard no tenia intención de retirarse y con un salto se puso de pie.

-¡Maldito!- Rugió.

Y como un lunático, se arrojo contra Dorian enviandolos ambos al suelo.

El ruido que producía la pela atrajo la atención de algunos alumnos resagados que se encontraban en el patio.
Quienes curioso por el alboroto subieron al segundo piso del instituto.

Harriet Colins, la vicepecidenta escolar que se encontraba en uno de los salones del primer piso oyó el ruido de la pela como los demás estudiantes y subió para averiguar que estaba pasando.

En medio del pasillo Dorian y Richard continuaban su pela pero ahora rodeados de un puño de estudiantes que gitaban apoyando a su favorito.

Harriet dio media vuelta y con prisa se dirigió al único lugar en el que podrían ayudarle a detener aquel alboroto antes de que alguien saliera herido: La oficina principal.

Dorian sintió el ligero rasgón que Richard le había echo a su chaqueta y eso lo hizo enfurecer a un más, con el brazo que tenia libre logro arojarlo por el pecho hasta acerlo caer de bruces contra el suelo.

La pequeña cantidad de espectadores se retiraron un poco para darles espacio a los peleadores e intentando no salir perjudicados entre el mar de golpes y patadas que parecían no tener fin.

Richard sintió un peso sobre él. Dorian se había subido en su pecho listo para dale el golpe final que lo enviaría directamente al hospital aunque ahora no solo con un brazo roto sino con un par de fracturas.

Dorian levanto el puño y golpeo a Richard en el menton.

El crugido de los huesos de Dorian contra los de Richard fue el único sonido que se escucho por unos segundos antes de que los gritos de los estudiantes llenaran los pasillos.

Dorian vio como su contrincante perdía la conciencia en el suelo y dos cosas susedian en su interior: primero sintió la agitación que provocaba la adrenalina en su cuerpo como si ácido pasara por sus venas llevándolo desdé su corazón hasta cada célula y tejido de su ser, y en en segundo, sentía la culpa por haber golpado a un chico hasta dejarlo inconciente, y el dolor que sentía mentalmente y en los nudillos de sus manos.

-¡¿Pero que esta sucediendo?!- El director Arrow grito entre el los estudiantes.

Dorian se levanto inmediatamente dejando a Richard en el suelo, mientras los estudiantes comenzaban a despejar el pasillo para que el director pudiera pasar.

El Director Arrow no era conocido como un hombre muy pasiente y mucho menos amable con quienes alteraban el orden en el instituto.

El director se abrió paso entre los estudiantes con una Harriet bastante molesta a su lado; era poco típico que la presidenta escolar anduvieran por ahí dando chismes a los profesores, normalmente ella se sentía capas de arreglar cualquier problema relacionado con los estudiantes pero Dorian era otra historia.
Harriet sabia de memoria su expediente académico que en simples palabras podia escribirse como un chico problema, por lo que prefería mantenerse lo más alejada de él posible. Sin importar lo guapo que fuera y definitivamente lo era, con la piel clara y esos labios rosados podia matar de amor a cualquier chica excepto a ella.

Dorian sintió como el alma se le iba.
Se había metido en una pelea y esa pelea iba a costarle la expulsión del instituto.

-¡Sr. Wicher, ¿Qué esta pasando aquí?!

El director se acercaba como un animal enfurecido con la presidenta escolar cuidandole las espaldas.
Si no recordaba mal la chica se llamaba Hanna o
Aniett, la verdad no lo sabia ni le importaba seguramente ella había sido la culpable de que el director estuviera aquí.
Dorian sintió ganas de regresar el tiempo y haberse ido por la otra puerta. Ahora ya era demasiado tarde.

Richard parpadeo un par de veces y en su mentes se formo la frase "Alguien anoto la placa del auto que me atropelló"; pues literalmente sentía como si hubiera sido atropellado, todos los huesos del cuerpo le dolian incluso estaba seguro de haber perdido un par de dientes.

A su alrededor estaban un grupo de estudiantes y Dorian se encontraba de pie al lado suyo.

Y entonces recordó lo que había pasado.

Y por la cara de Dorian los directivos ya estaban enterados.

Richard estaba levantándose de suelo y Dorian deseo que un meteorito callara encima de su cabeza y lo volviera a dejar inconciente.

-Ah... Sr. Thomas, ¿Por qué no me sorprende verlo aquí?

El director acomodo sus gafas en su rostro algo brusco y los miro furioso.

- Tienen un pase con su nombre en mi oficina señores, espero que no tengan planes para hoy.

Richard gimió.

Hoy por la tarde era el partido de regionales y definitivamente él no iba a asistir.

El equipo iba a quedarse sin su defensa estrella.

-¡Todos los demás fuera de aquí a menos que desen un día en detención.

Y como turba salieron por los pasillos.

Dorian y Richard quedaron solos en los pasillos mientras con pesar se dirigían a la oficina del director.

Enfrente del edificio un hombre había visto y oido todo, como si lo hubiera estado esperando.
Con una sonrisilla en la cara camino fuera del campus.

-Dorian, ¿Quién diría que fueras tan imbécil?

************************

Hola como están? Quiero darles las gracias por tomarse la molestia de leer espero les guste.
Foto: We heart it

The BooksWhere stories live. Discover now