Estoy de camino a un nuevo lugar, a mi padre lo han traslado a LiveCity. Estoy asustado es un lugar nuevo, y no paro de preguntarme como será todo allí.
-¿Estas nervioso Hans?-Me ha preguntado con una sonrisa.-
-¿Yo?¿ Nervioso? Que va.-He contestado en un tono irónico.-
Mi padre solo se centraba en conducir, y como no hablaba mas mi madre e decidido ponerme música.
Por fin hemos llegado, mi padre a parado el coche y lo primero que e visto a sido una enorme casa de dos pisos.
-¿¡Padre esta es nuestra nueva casa!?-He preguntado con gran ilusión.
-Claro, que menos para mi hijo favorito. Me a contestado mientras se reía.-
-Padre soy tu único hijo.- Con un tono irónico.-
Entré a la casa y lo primero que he visto a sido un largo pasillo enmoquetado y con paredes color perla. Voy avanzando por ese largo pasillo y al fondo estoy una habitación y en cada lado hay otras dos, pero, me estoy dirigiendo primero a la del fondo. Es una enorme cocina, con una vitro, un lavavajillas, y pocas cosas mas. Voy a explorar el resto de la primera planta.
Ya e terminado de verlas solo hay dos habitaciones enormes, un cuarto de baño y una cocina.
-¿Madre donde esta mi habitación?-Le e preguntado ilusionado.-
-Arriba a la izquierda cariño.-Respondiendo con brillo en los ojos.
Voy corriendo a verla, pero como el resto de habitaciones esta vacía, así que voy a coger los cascos y a tumbarme en la moqueta. Finalmente acabe durmiéndome.
Me e despertado, solo son las siete y diez de la mañana, y dentro de unas horas llegara el camión de la mudanza y tendré que ayudar, así que voy a ir a buscar a mis padres. Estoy buscándolos por toda la casa, pero no los e encontrado. Acabo de oír que han tocado a la puerta, voy a ver quien es. Mire por la mirilla y vi a unos hombres trajeados de negro. Supongo que serán los de las mudanzas o algo relacionado con el trabajo de mi padre, así que voy abrir.
-Buenos días es usted Hans Black.-Salundando en un tono serio.
-Si, soy yo.-Le respondido con un sonrisa despreocupada.
El tipo ha hecho un raro y el otro hombre me dado un golpe que me ha dejado inconsciente.
Me e despertado en una habitación blanca, junto a dos chicos y tres chicas mas.
-¿Recordáis como habéis llegando hasta aquí?-Ha preguntado uno con una voz miedosa.
-No, y si es de malas maneras prefiero no saberlo.-Responde una con vocecilla apagada.
-¿Cómo os llamáis? Yo me llamo Hans Black.- Pregunto yo tartamudeando.
-Yo me llamo...-M responde con una voz triste.
Pero antes de que acabase, un científico ha entrado interrumpiéndola.
-¡Salid niñatos!-Nos ha dicho gritando.
Uno de ellos se levanto y furioso a ido a pegarlo pero el científico de una guantada lo a dejado sin consciencia y se lo llevado a arrastrando, mientras tanto nosotros le seguíamos. Todo era futurista, en plan todo lleno de cristales luces...
-Quedaros aquí hasta que yo venga. Con un tono agresivo ha gritado el científico.
Como no venia volvíamos a hablar.
-Bueno...¿Cómo te llamas?-He preguntado ya un poco menos nervioso.
-Es verdad, me llamo Alexandrita.-Me ha contestado tartamudeando
De repente la puerta se a abierto y nos han entrado a una especie de laboratorio. Han empezado por mi, me han tumbado en una especie de camilla, me han puesto una mascarilla anestésica y me ha empezado a perder el conocimiento. Por fin e cobrado el conocimiento, me e despertado en la misma habitación que antes pero esta vez una de las chicas no estaba, intente levantarme pero mi cuerpo no responde, ¿Qué habrá pasado? A vuelto a entrar alguien pero no parece un científico, parece mas un militar con un puro en la boca y cara de pocos amigos.
-¿Niñatos estáis conscientes?-Con un tono amenazante.
Yo creo que soy el único que esta consciente, pero no me podía mover. De repente ha entrado mas adentro y a cogido a uno de los chicos lo a levantado y seguidamente lo a lanzado contra la pared, puede que al chico le pasase lo mismo que a mí. Como seguía sin moverse a levantado el brazo y le a golpeado repetidas veces, yo estaba ya enfurecido, empiezo a notar como algo dentro de mí esta empezando a cambiar, voy a cerrar los ojos haber si puedo averiguar e donde viene ese cambio, de repente mi cuerpo a empezado a moverse por cuenta propia, mi brazo a cambiado, ya no es un brazo de carne ahora es mas como un trozo de piedra, no se que me puede haber pasado, mi cuerpo se ha levantado así de repente, mis piernas daban pasos poco a poco, hasta que e legado al militar, mi brazo a pasado de ser piedra a recubrirse por una especie de metal, se a levanto y lo a golpeado en cabeza, después me vuelto a caer. La cabeza del militar estaba hecha añicos. ¡Mierda! e vuelto a perder el conocimiento una vez mas. Siento unos duros golpes en mi cara, cuando abro los ojos parece otro militar pero este menos serio y sin puro en la boca, estoy atado a un sillón muy duro en un habitación blanca, solo con ese sillón y un par de focos apuntándome a la cara.
-¿Qué le has hecho a ese hombre?-Con un tomo atemorizante.-
-No lo sé, mi cuerpo se ha empezado a mover solo.-Le e respondido Atemorizado.-
-Ya claro tu cuerpo a sido poseído, así por arte de magia.-
-No, yo solo sé que mi cuerpo sentía como ira al ver que uno de sus hombres golpeaba a un chaval inconsciente de unos quince años.-
-¿Pretendes que me crea que tu cuerpo solo por un brote de ira haiga matado a uno de mis hombres?-
-Solo pretendo saber que me a pasado, yo era un chaval normal hasta que vosotros me secuestrasteis.-
El hombre enfadado se a levantado y se a ido pero yo sigo aquí atado. A entrado otro hombre, este ya lo conocía, era el tipo que nos llevó a la sala donde estaba la camilla, me inyectado algo, no se que es, pero mi piel se a vuelto a endurecer.
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LOS TITATENES DEL MUNDO
Ciencia FicciónHans se tiene que mudar debido a que su padre lo trasladan en el trabajo, pero un acontecimiento hará que su vida cambie por completo. Dotado de cierto poderes y sus amigos tendrán la opción de salvar o destruir el mundo
