Ante el miedo de perder mi relación con Ana, apareció una nueva princesa.
Ella era buena, mucho más comprensiva que Ana. Era como una especie de mejor amiga; que no te prohibía nada, te entendía siempre, y hasta sostenía tu cabello cuando era necesario.
Su nombre era Mía. Si, Mia.
Una tarde me contó, que ella y Ana eran muy buenas amigas, pero que no podía ser acompañada por ambas, ya que tenían metodologías de vida...distintas.
Me encontré en una situación complicada.
¿Cómo podría elegir?
Mia era consoladora, pero Ana...había llegado primero.
Me dijeron que no se iban a enojar si elegía a una, sino que lo entenderían, y que estarían siempre que las necesitara. Pero que nunca, nunca, desaparecerían de mi cabeza.
ESTÁS LEYENDO
Mis princesas
De TodoTu vida cambiará notablemente al abrirle la puerta de tu castillo, a estas ambiciosas princesas. Ana y Mia tomarán poder sobre ti, y te aferraras tanto a ellas, que no podrás dejarlas ir...
