Capitulo 1

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Domingo, 09 de marzo. En la actualidad.

Justin miró su reloj, 8 de la noche. Levantó la vista de la revista de autos que tenía en las manos. No se había percatado de que había anochecido, aunque no podía culparse, últimamente andaba distraído. El local estaba cerrado pero aún seguía ahí. No quería regresar a casa aún. Era 9 de marzo, se cumplía un año de la muerte de su padre. Esa fecha le hacía traer recuerdos, recuerdos de como su padre murió en un parpadear de ojos a causa de un infarto. Dolía demasiado.
Su madre, Bárbara, se había empeñado en que él pasara ese día con ella. Pero no podía. No. Realmente no podía. Bárbara era demasiado sentimental, y la conocía demasiado, estaba seguro de que se había pasado el día completo llorando mares y recordando las carreras clandestinas en las que su padre participaba y todo lo que ella luchó porque las dejara. No la culpaba, su padre había dejado un vacío en la vida de ambos que resultaba casi inllevable, solo era él y su madre. Hasta la mujer de sus sueños lo había abandonado, Dana... Ella había sido su todo. Aún recordaba su cara, su perfecto cuerpo, nunca había conocido a una chica así. Tan perfecta para sus ojos. Él daba la vida por ella. Y ella le había pagado dela peor manera, lo había estado utilizando todo el tiempo. Le hizo creer que él era su mundo, lo ilusionó y luego lo dejó caer.
Cuando su padre murió la necesitó tanto y ella lo dejó. Lo dejó por un chico de muy mala pinta. Recordaba sus palabras. «Justin...No tengo nada contra ti, en serio... Pero. Él es diferente... él es el tipo malo con el que toda chica sueña y... Yo sé que tú también haces cosas arriesgadas pero él... él es perfecto para mí. Lo siento mucho. » Su mundo se había despedazado en un día. En un solo día las personas que más amaba lo habían abandonado.
-Es una suerte que el supermercado de Fred quede tan cerca de aquí ¿no?
Justin alzó la vista ante la voz de su amiga Necloe, trabajaba junto a él en la tienda de tatuajes, su piel era muy blanca, tenía el pelo negro largo, sus ojos eran de un azul cristalino y tenía toda la espalda y el vientre cubierto de tatuajes, ella decía que solo tenía 15 tatuajes, pero él sabía que eran más. Tenía tan solo 21 años y cambiaba de novio como de ropa. - ¿Me estás escuchando? Preguntó dejando las bolsas en el escritorio.
Él asintió, -Dijiste que es una suerte que el supermercado de Fred estuviera cerca de aquí.
Necloe sonrió. -Sí, ¿Y sabes qué es mejor?
Justin negó sonriendo.
-Que si compras una pizza congelada te la calientan en el microondas. Así que traje pizza caliente, dijo haciendo énfasis en la última palabra. -Y coca-cola, no me juzgues, sé que he dicho muchas veces que la odio pero era o Coca-Cola o unos jugos naturales que... puso cara de asco... -que es mejor no mencionarlos.
Necloe halaba sin parar y eso lo ayudaba a no sentirse solo, de vez en cuando se cansaba de tanto parloteo pero la mayor parte del tiempo lo entretenía. - ¿Qué tienes? ¿Por qué tienes ese ojitos así? No, no frunzas el ceño que ya los he visto. No me digas que es por Dana. Siempre la odié, sabía que era una perra desde que la vi, con su carita de no mato ni una mosca... Pura mentirosa, las mataba todas.
Justin rió. -Necloe, por Dios, ¿Qué comiste hoy que estás tan intensa?
- ¿Intensa? ¡Realista! Me he abstenido de decirte «Te lo dije», porque te quiero.
- ¿Me quieres? Preguntó divertido arqueando una ceja.
-Este... No me mires así. ¡Joder para! Sabes que no me gustas, respondió dándole la espalda y destapando una coca-cola. -He terminado con Frederick, dijo observándolo.
- ¿Por qué?
-Bueno, el muy puto consiguió dos pasajes de avión para ir a Bora Bora.
- ¿Y eso no es bueno? Preguntó Justin tomando un pedazo de pizza.
- ¡Buenísimo! Pero no pretendía llevarme a mí. Me dijo que los había ganado en un concurso y le debía un regalo a su mejor amiga e iría con ella. No me digas «Necloe lo siento», por favor.
-Está bien, respondió Justin comiendo.
-Pero no me importa ¿sabes? Además tiene nombre de Gay. De seguro lo es después de todo. Dijo frunciendo el ceño.
Justin soltó una carcajada. - ¿Qué voy a hacer contigo? Preguntó tomando una Coca-Cola.
-Pagarme a tiempo, quiero un corte de pelo. Respondió sonriendo. -Es broma. Tú siempre me pagas a tiempo.
Así pasaron un buen rato, las cosas que decía Necloe eran descabelladas. -Tenemos que irnos. Dijo de repente. -Son las once... Por cierto dejé tu auto estacionado cerca. ¿Te quedarás más tiempo? Preguntó preocupada.
Él asintió.
-Justin... Olvida a esa perra en serio, ya verás que encontrarás a alguna chica que te quiera y no me digas que estás triste por algo más porque lo sé, sé que hoy se cumple un año de la muerte de tu papá. Y lo siento mucho, lo sabes pero... No te quedes solo aquí. No es bueno. Hazme caso ¿sí?
Justin asintió sonriendo tristemente. -Llévate mi auto, me lo traes mañana.
- ¿No lo necesitarás? Ah, cierto, vives a dos esquinas de aquí. A veces lo olvido. Muchas gracias, ya me imagino el regaño de mi madre cuando llegue a casa, la pobre no soporta los tatuajes, ah antes de que lo olvide, ella me dijo que hizo lasaña y te guardó un poco.
- ¿Cuándo te lo dijo? Preguntó.
-Hace una semana... Supongo que ya la lasaña no está. Dijo encogiéndose de hombros. -No te preocupes, trataré de recordar mejor las cosas para la próxima. Sonrió, se acercó a él y le dio un beso en la mejilla. -Hasta luego, Guapo. Concluyó y se fue.
Justin sonrió, su amiga era una locura. Ya casi era media noche, solo quería ver el calendario y que fuera otro día, otro día cualquiera que no le trajera tiste recuerdos, organizó algunos muebles que estaban en mal posición, la tienda de tatuajes llamada 'Neon Lights' era todo lo que le quedaba, su padre había puesto el negocio unos años atrás. Marlon era un genio con los tatuajes, solía pasar horas y horas mirándolo tatuar mujeres, hombres, adolescentes. Era como ver un gran espectáculo. Un show magnifico, fuera de serie. Sonrió, no había hecho muchas modificaciones en su vida desde que su padre había muerto, algunas cosas naturalmente cambiaron. Pero en los últimos tiempos, muchas cosas habían dejado de ser, como el matrimonio de sus padres, su madre odiaba que Marlon estuviera metido haciendo tatuajes, y entonces cuando él decidió entrar a la universidad a estudiar Ingeniaría Automotriz su madre se quiso morir. No toleraba el hecho de tener a un esposo apasionado con los tatuajes y a un hijo amante de los autos. Tantas fueron sus discusiones que finalmente Marlon decidió comprar un pequeño apartamento estudio lejos de bárbara y entonces fue cuando puso el local de los tatuajes. Además le resultaba algo cómodo tener a su padre en el apartamento así no se sentía tan solo y lo ayudaba en los asuntos de la universidad, cuando Marlon murió todo se desmoronó. Le faltaba un año para acabar su carrera pero hacía un año había abandonado la universidad y siendo sincero no tenía planes de volver, al menos no por ahora.
Observó el reloj, las doce de la noche. Sonrió con tristeza mientras apagaba las luces y cerraba la puerta del local. Observó el título fluorescente 'Neón Lights' - Te amo papá, dijo mirando el local nuevamente y suspirando.
Justamente cuando caminaba en dirección a su apartamento, recordó que necesitaba comprar algo de cereal para desayunar, dio la vuelta y fue a comprobar si el supermercado de Fred aún estaba abierto.
Savannah observó a sus amigos, algo nerviosa. Con tan solo 18 años no se creía capaz de robar en un supermercado. -Anda, deja esos nervios, será divertido, dijo Patrick. Pero ella no pensaba lo mismo. - ¿Y si nos descubren? Preguntó tragando forzosamente.
- ¿para qué crees que son las capuchas? Preguntó como si la respuesta fuera obvia.
Ella asintió aún más nerviosa.se quitó la capucha negra y alisó su pelo, lo había soltado y recogido al menos diez veces, bueno, once veces. Se colocó la capucha nuevamente. -Ese supermercado tiene cámaras, dijo mirando a todos con desesperación.
Brisa, Carla, Franco, y Patrick la observaron...- ¿Qué rayos te pasa? Preguntó Carla, Esto lo hemos hecho otras veces.
-Si... respondió Savannah con pesar... -Pero nunca a un supermercado.
-A ver el dueño se llama Fred ¿Lo conoces? Le preguntó Patrick.
Ella negó. -Pues entonces con más razón, no lo conoces ¿Qué te importa robarle?
Savannah sonrió. -Sí, tienen razón, no debería importarme.
-Esa es mi chica, dijo Brisa dándole un beso en la mejilla.
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ENTONCES.... ¿YA SABEN CÓMO SE CONOCERÁN SAVANNAH Y JUSTIN?
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Bueno esta novela no es mía pero me encanto y quiero que ustedes también la lean y se hundan en él mundo de savannah y justin como lo hice yo. Esperó que les guste yo les di todos los créditos a la autora original

© 2013, Samara García. Todos los Derechos Reservados.
Título Original: Stronger
Todos los Derechos están reservados, incluidos los de reproducción total o parcial. [Art. 56, Ley 424-06] República Dominicana.
La autora se abstiene de publicar el nombre real del personaje principal.
Novela adaptada a [Justin Bieber y tú].

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