Madrid era en aquel entonces una ciudad bastante grande, caracterizada por sus grandes parques y sitios turísticos, pero aquella tarde gris del mes de abril la ciudad se veía decaida, triste y sin ninguna gota de esperanza, Adela regresaba de la cafetería en el centro en donde trabajaba, las ventas habían caído desde el mes pasado, tan solo dos clientes en el día debía atender Adela, a la cual le preocupaba la crítica situación de su empleo, Tenia pensado mudarse con su tía a Holanda en cuanto llegará Agosto, pero sin embargo era bastante complicado abandonar la ciudad que la había criado;tan solo dos calles más para llegar a su pequeño apartamento en el edificio central, una sombra en la oscuridad venía persiguiendo la unas calles atrás, Adela giro sintiendo la oscura presencia del ser a sus espaldas, un grito ahogado salió de su boca, Dante la acorrala contra la pared, aun con la mano puesta encima de los carnosos labios de Adela, esbozo una sonrisa al ver como ella se sonrojo ante su tacto, lentamente quitó su mano, Adela suspiro de alivio y exclamó
-No tengo dinero si es lo que necesitas...
-No necesito dinero princesa, te quiero a ti.
Adela soltó una carcajada, Dante posó su mano en su cintura, Adela se safo de su agarre que tan nerviosa la ponía y siguió su camino ignorando el hecho de que aquel extraño seguía detrás de ella, subió las escaleras del edificio, se alivio al dejar de escuchar los pasos tras ella, tomó la llave de su puerta con la mano temblorosa, un viento leve pero voraz entró por la ventana del pasillo, y automáticamente las llaves que Adela sostenía calleron al piso, un escalofrío recorrió su espina dorsal antes de recoger nuevamente las llaves, el corazón le latía a mil al descubrir la presencia del extraño justo enfrente suyo, obstruyendo el paso a su apartamento, solo en ese instante se percató de su apariencia, era significativamente más alto que ella, de contextura bastante promedio, sus ojos negros, el cabello de igual color, llevaba una chaqueta de cuero negra y una camisa blanca debajo, unos Jeans oscuros y zapatos negros que hacían que todo el conjunto fuera extrañamente armonioso, Dante sonrió al notar como Adela lo observaba tan atentamente, ella alzó la cabeza y no pudo evitar sonreír ante la hermosa sonrisa que el poseía, pero de nuevo volvió a su semblante esquivo e hizo un ademán con sus manos indicando que se apartará, Dante obedeció y Adela procedió a encajar la llave en la cerradura, el interior del apartamento era bastante modesto, un mesa de centro de madera, un sofá negro frente a esta, a la derecha estaba la cocina y a la izquierda dos puertas que dirigían a una habitación y un baño, Adela entró y cerró la puerta detrás de ella, dejó su bolso en el sofá y entro a la cocina, tomó una tostada de el estante frente a ella, la unto de Nutella y se dio la vuelta dispuesta a ver un poco de televisión y encontró a Dante examinando todo el apartamento, frunció el ceño y le ordenó salir, Dante río y se tiró en el sofá, este tipo estaba sacando de quicio a Adela, ella se dio la vuelta intentando calmar las ganas de asesinar a aquel sujeto, en un instante, Adela estaba contra el mesón de la cocina, Dante tenía su mano derecha en su cintura y la izquierda acariciaba su cabello, Adela cerró los ojos con fuerza y dejo de sentir el tacto de Dante sobre ella, lentamente abrió los ojos pero el ya no estaba, suspiro y le dio un gran mordisco a su tostada, entro a su habitación y se dejó llevar por el sueño,con la imagen de Dante su cabeza.
Hola! Emm, espero que les haya gustado el capítulo, seguiré subiendo y espero lo disfruten.
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Mar de sombras
VampireEn aquella tarde gris en Madrid Adela se percató de la sombra astuta que venia siguiéndola varias calles atrás, el corazón le iba a mil, giro su cuerpo en dirección a la sombra y... Batichica22
