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(en un lugar, frío como el culo de un pingüino, tierras nevadas del viejo reino de Lakstrand, un joven audaz y algo intrépido husmeaba en lo que fue un tiempo, una maravilla de la imaginación, las ahora ruinas del castillo, grande como ninguno, con un estilo gótico, demasiado antiguo, ahora desmoronándose cada día, cubierta por el moho y bajo una oscuridad interminable)
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-Desde que llegué a esta fosa putrefacta, despojos de algo que alguna vez pudo ser llamado "majestuoso", no he visto más que esqueletos de lo que antaño fueron caballeros de La Guardia Real, pero en estos tiempos nadie podría siquiera pagar por una pieza de las armaduras de aquellos cadáveres.
(un chillido al final del salón)
-¡AHHHH! Pero qué fue eso, por poco y me deja sordo, mejor iré a investigar, puede que no esté solo del todo en éste sitio, pero antes...
Disculpa, necesito que me lo prestes
(arrebata la espada al cadáver de un caballero)
¡Hey! ¿Hay alguien aquí? ¡Espero no vengas con la idea de robarme mí botín, porque te rajaré la garganta si es así!
(silencio desesperante)
-Vale...
"acercándome al lugar de donde vino el molesto ruido, sentí una leve presencia que me seguía, la cual desapareció apenas crucé la imponente puerta con marcos y detalles dorados, y una madera tan negra como el agujero más profundo, la entrada al salón del trono"
(se queda observando con bastante detenimiento, con un rostro que inspira decepción y a la vez intriga y curiosidad, al trono, o eso parecía ser, un trono polvoriento y brillante, el polvo cristalizado por la nieve que caía constantemente sobre aquella zona, tiñendo todo de blanco, un blanco indescriptible, inexistente)
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-¿Nada más que un trono vació?
Ni siquiera tiene piedras preciosas engarzadas, al parecer este viaje fue una porquería en su totalidad.
(de pronto, las puertas se cierran produciendo un estruendo paralizante y un rayo de luz cae sobre el único hombre en el salón)
Ahora, debo suponer que algo saldrá de algún sitio, o que talvéz moriré, bueno, al menos moriré haciendo lo que me gusta.
(el ruido similar a una compuerta abriéndose rompe el silencio en el lugar)
"miré hacia todas partes rápidamente esperando alguna trampa cuando, de un segundo a otro, un altar dorado, algo marañado, desgastado y sucio, ocupa el lugar del trono"
(voz imponente y persuasiva)
+Puedo darte inimaginable poder, solo piensa, algo que nunca habrás imaginado.
-¿Y quién o qué eres? ¿Por qué debería confiar en ti?
+Porque necesito que rescates el único tesoro que queda, signo del poder del que fue, el imperio más poderoso que existió.
-Si hablas de tesoros, hablas con la persona indicada, habla.
+Solo sigue mis instrucciones... Ve a la sala de hornos del castillo, pero antes, debes llevar un cristal, te será muy sencillo, en el castillo hay muchos.
-Está bien... Espero tengas razón.
"fui por cada pasillo, buscando algún cristal, literalmente miré bajo las piedras, fue difícil, pero encontré uno, y aquella voz me aseguró que ése cristal, de forma circular, era perfecto, pero en cuanto lo toqué, una criatura con el aspecto de ser un hombre desollado se acerca con rapidez a mi"
(desenvaina su espada)
-¡Detente ahí, maldito ser!
"cada vez se acercaba más, y cuanto más cercano se encontraba, no dudé en herirlo, de aparente gravedad, para ser más preciso, una estocada en el corazón, o al menos, donde debería haber un corazón... Ni siquiera sangraba, a lo que decidí enseñarle el cristal, y sin esperar su reacción salió huyendo pero algo dijo mientras se alejaba"
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Amarandine
AdventureSangre, dolor y lágrimas, tras la creación de la piedra más valiosa en un mundo azotado por la pobreza, vidas se sacrifican por la oportunidad de un nuevo comienzo, pero su valor no significa oro u joyas, si no otra cosa...
