Los gritos de Jessie podían escucharse desde el otro extremo del pasillo, y sus insultos infinitos llenos de mierdas no tardaron en inundar la pequeña habitación al final de pasillo, mi habitación.
— Maldito cabrón, ¡James Maddox! levanta tu puto culo ahora.
Parpadee un par de veces dejando que mis ojos se adaptaran a la luz que entraba por entre las cortinas de mi ventana y efectivamente no estaba soñando, Jessie lanzaba cuchillos, filosos y venenosos cuchillos con sus ojos.
— ¿Que hora...
No pude terminar mi pregunta, a pesar de que Jessie era mas pequeña que yo en cuerpo, en fuerza no había duda de que era mucho mejor.
—¡Joder Jessica ¿Que mierda pasa contigo?
Todo mis costado izquierdo dio con fuerza contra el piso frió de mi habitación.
— ¿Que coños pasa conmigo? ¡UNA DE TUS JODIDAS PUTAS ESTA SOBRE MI SOFÁ!
Kelsey joder, Jessie salio de mi habitación dando un portazo como si el diablo la hubiera llevado y acto seguido pude escuchar los gritos de la rubia, si, efectivamente Jessie había sacado a Kelsey de nuestro depto de los pelos.
Me levante del piso y me dirigí hacia el baño, la puerta de la habitación de Dylan se encontraba abierta y su cama tendida lo cual podía significarse dos cosas, no llego a dormir anoche o el muy cabrón nuevamente fue temprano a la universidad dejándome que tuviera que caminar las diez cuadras que nos separaban de la universidad.
Quince minutos fue el tiempo necesario para un baño, tome una camiseta, mis jeans negros y mis botas. Jessie ya se encontraba dejando dos tazas de café frente a unos platos con un poco de huevo revuelto y unas tostadas con mermelada, aun que al principio con Dylan no estuvimos muy convencido de que Jessie se mudara con nosotros no podíamos negar que ella era muy buena en la cocina, D y yo solo sabíamos pedir pizza y tacos.
— Hermanita, debo decir que amo tus huevos revueltos.
Jessie se sentó enfrente mio, aun seguía lanzando filosos cuchillos por sus ojos con lo de Kelsey, cuando nos mudamos tanto Dylan como yo habíamos prometido solo alimentar a los "buitres" fuera de casa y digamos que las dos ultimas semanas yo había roto aquella única regla inromplible.
— ¿Vas a estar enojada todo el día?
— Lava tu plato en cuanto termines, y desinfecta mi sofá.
Una sonrisa forzada se dibujo en el rostro de Jessie mientras lanzaba su plato al fregadero y se giraba nuevamente tomando su bolso y las llaves de su Harley, y efectivamente iba a estar enojada todo el día. Suspire y tome mi móvil para enviarle un mensaje a Dylan, iba a llegar nuevamente tarde a las clases de Gothes y era la tercera en menos de un mes.
Luego de terminar de limpiar y lavar los platos que habían quedado en el fregadero, tome mi mochila, mi chaqueta y salí del depto hacia la universidad nuevamente debía ir caminando necesitaba tener mi auto cuanto antes.
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─ ¡Jay!
La cabellera pelirroja de Hadley era fácil de distinguir aun que hubiera diez pelirrojas mas en el lugar.
─ ¡Hadley hey!
Me gire dedicándole una leve sonrisa, mientras me tambaleaba al sentir los brazos de Hadley rodeando sorpresivamente mi cuello, aun que la sorpresa mas había sido por haberme girado y sentido inmediatamente el cuerpo de Hadley chocando contra mi pecho.
─ ¿No tenias clases esta mañana? Vi a Dyl llegar temprano hoy.
Hadley se aparto de mi, envolviendo su brazo con el mio mientras hacíamos nuestro camino hacia el comedor, si no fuera porque mi estomago se encontraba rugiendo no entraría aquel lugar las señoras de la cocina asustaban pero no iba a discutir sobre su talentos culinarios.
─ Tuve algunos imprevistos y llegue un poco tarde ¿Y tu? ¿Clases temprano o?
─ Hollis, debí traerlo en mi auto.
Hadley y Hollis nos llevaban 3 años de diferencia a Jessie y a mi, los cuatros nos habíamos criado en la casa de nuestro abuelo Jim junto con Aria, la primera y única hija de mi tío Trent, era la menor de todos nosotros pero eso no quería decir que menos peligrosa.
Empuje la pesada puerta y deje que Hadley pasara delante mio para dirigirnos hacia nuestra mesa de siempre, Hollis, Dylan, Jessie, y Dee ya se encontraban en ella cada uno ocupando sus asiento. Jessie y Dylan se encontraban revolviendo con sus tenedores la pasta que se encontraba en sus platos, los observe unos segundos tratando de decidirme si eso era comestible o no.
─ Esto es una mierda, prefiero comer las tostadas quemadas de Dee.
Los ojos de la rubia se clavaron inmediatamente en los de Dylan, y yo intente no reír aun que entendía a Dylan. Hadley lanzo su bolso sentándose junto a Hollis y yo tome mi asiento frente a Dylan.
─ ¿Que es esa mierda de tu plato?
Pregunte mientras continuaba observando la pasta en su plato y fruncía mi ceño.
─ No estoy seguro, pedí huevos revueltos pero no voy arriesgarme.
Dylan hizo su plato a un lado y Hadley tomo su bolso, saco una manzana y se la lanzo a Dylan.
─ Jesús gracias por estas mujeres que ademas de lápiz labial traen comida en sus bolsos.
La pelirroja reí y nuevamente dejo su bolso a un lado, mientras Jessie tomaba su bandeja y se dirigía hacia el basurero mas cercano para lanzarlo.
─ Deberían denunciarlas, su comida pareciera que nos quieren matar.
Jessie nuevamente se sentó en la punta de la mesa mientras sacaba un caramelo del bolsillo de su pantalón.
Unos cuantos chicos de fraternidad llegaron segundos después a nuestra mesa, ocupando los lugares vacíos y acercando algunas sillas se sentaron junto a nosotros y efectivamente Kelsey estaba entre ellos.
─ Creo que acabo de vomitar en mi boca.
─ Cállate maldita perra.
Jessie cerro sus manos en puños y se levanto de su asiento caminando hacia donde Kelsey se encontraba.
─ Repitelo maldita puta.
Antes de que Kelsey intentara abrir su boca para volver a repetirlo el puño de Jessie ya se encontraba sobre su nariz, y no, no iba a meterme a separarlas y sabia bien que Dylan y Hollis tampoco se arriesgarían.
─ Maldita puta, no vuelvas a llamarme nunca mas así.
Los gritos de Kelsey resonaron por todo el comedor, haciendo que todos abandonaran sus asientos para ver el espectáculo que mi hermana gemela y Kelsey se encontraban dándonos ahora. Nuevamente el puño de Jessie fue a dar contra la mandíbula de Kelsey, Dylan y Hollis recitaron un "Uuuh" a coro a la ves que Dee y Hadley saltaban de sus asientos para correr a tomar a Jessie de sus brazos y tratar de que no rompiera por cuarta ves la nariz de Kelsey.
─ ¡Eres una bestia!
Grito Kelsey mientras su séquito de amigas se acercaba para ayudarla a levantarse.
─ Y tu una maldita puta que le encanta meterse entre los pantalones de mi hermano.
Jessie tomo su bolso y salio del comedor seguida de Dee y Hadley, Hollis y Dylan aun permanecían en sus asientos yo tome mi mochila y me dirigí a mi siguiente clases esperando no tener que cruzarme a Kelsey de nuevo.
KAMU SEDANG MEMBACA
Maddox
Fiksi PenggemarTravis, Trenton, Taylor, Tyler, Shepley, Thomas ¿Reconoces sus nombres? Cada uno de ellos encontró a la amor de su vida, los años pasaron y ¡Boom! llego la segunda generación Maddox. Fiestas, peleas clandestinas, engaños, celos, amor todo eso...
