1.El dia que me volvi invisible

145 5 3
                                        


Ya no se en que fecha estamos. En mi casa no hay calendarios.
Y en mi memoria los hechos están hechos una maraña.
Me acuerdo de aquellos calendarios grandes, unos primores,ilustrados con imágenes de las colgamos al lado del tocador.
Ya no hay nada de eso. Todas las cosas antiguas han ido desapareciendo.
Y yo también me fui borrando sin que nadie se diera cuenta.
¡mama en este cuarto estarás bien!
Cuando la familia crecio, me cambiaron de cuarto, después, me pasaron a otro mas pequeño acompañada de mis nietas.
Ahora ocupo él desván, en él patio de atrás.
Me prometieron cambiar en vidrio roto de la ventana, pero se les olvidó.
Y en las noches, por allí se cuela un airecito helado que aumenta mis dolores reumáticos.
Las otra tarde me di cuenta que mi voz ha desaparecido.
Cuando hablo, mis hijos y mis nietos no me contestan.
Conversan sin mirarme, como si yo no estuviera con ellos.
Veces, digo algo, creyendo que apreciarán mis consejos.
Pero no me miran, no me responden.
Entonces, me retiro a mi cuarto antes de terminar mi taza de café. Lo hago para que comprendan que estoy enojada.
Pero nadie viene. Él otro día les dije:
Cuando me muera, entonces si me iban a estrañar.
Y mi nieta pregunto:
¿Estas viva abuela?
No pararon de reir.
Estuve tres días llorando en mi cuarto..
Hasta que una mañana uno de los muchachos entro a sacar unas llantas viejas...
¿hijito? Ni los buenos días me dio.
Fue entonces cuando me convento de que soy invisible.
Una vez, los niños vinieron a decirme que al día siguiente iríamos todos al campo.
Me puse muy contenta.
¡hacia tanto tiempo que no salia!
Fui la primera en levantarme.
Quise arreglar las cosas con calma.
Los viejos tardamos mucho, así que me tomé mi tiempo para no retrasarlos.
Al poco rato, todos entraban y salían de la casa corriendo, echaban bolsas y juguetes al auto.
Yo ya estaba lista y muy alegre.
Me pare en la puerta esperando.
Cuando se fueron, comprendí que yo no estaba invitada.
Tal vez por que no cabía en él auto.
Sentí como mi corazón se encogía, la barbilla me temblaba como cuando uno se aguantaba las ganas de llorar.
Yo los entiendo.
Son jóvenes.
Ríen, sueñan, se abrazan , se besan.
Yo... Antes besaba a los chiquitos, me gustaba tenerlos en brazos como si fueran mios.
Y hasta cantaba canciones de cuna que había olvidado.
pero un día...
Un día mi nieta acababa de tener un bebé. Me dijo que no era bueno que los ancianos besarán a los niños por cuestiones de salud..
Desde entonces, no me acerque más a ellos.¡tengo tanto miedo de contagiarlos!
Yo los Bendigo a todos y los perdonó, porque...
¿Que culpa tienen los pobres de qué yo me haya vuelto invisible?
.........,.........
Aprendamos a valorar a los viejitos.
Ellos son la dulzura de Dios en persona

ReflexionesStories to obsess over. Discover now