La verdad es que aún no tengo claro por qué empiezo con todo esto. Supongo que estoy cansada de oír que para avanzar a veces hay que vaciarse, en el buen sentido, no me malinterpretes; y aquí estoy, vaciándome, avanzando o eso espero.
Todos tenemos un punto débil, ¿cierto? El mío es ella. Desde que ahora mismo acabo de decidir que no habrá más nombres precisos que los necesarios vamos a llamarla Octubre, en memoria a aquel otoño dónde la encontré.
Octubre bueno, es Octubre, es vida, es misterio. No tendría la capacidad de describirla a ciencia cierta ni en un millón de años. Es el temporal que marca un antes y un después en tu vida, es una jodida revolución, y qué revolución. Y ya está.
Me encantaría poder contarte la manera en la que abre los ojos cada mañana, cómo me abraza cuando más lo necesito, cómo la luz del sol se refleja en sus pupilas, cómo juega con su pelo cuando se aburre o cómo me mira y sonríe; pero si esperas final feliz, olvídalo.
Octubre está a 909 (¿a 909 qué?). A 909 kilómetros. Y por si eso no fuera suficiente, nos perdimos, perdimos nuestro momento por no saber esperar o por querer esperar demasiado. No lo sé. Ahora todo es diferente, no me habla como solía hacerlo, pero sigue ganándome poquito a poco.
A veces cometemos errores, y nos equivocamos. Nos equivocamos pensando que fingir es la respuesta, que desaparecer es la clave o quién sabe en qué pensamos. Quizás pensamos demasiado. En cualquier caso, cometimos un error. Pero es normal, somos humanos y fallar está en nuestra condición, nos viene innato así que no será tan malo. Todo pasa por algo.
La he perdido, pero una parte de mí espera equivocarse, no dejar de perder la esperanza. Dicen que nunca es demasiado tarde, supongo.
La echo tanto de menos que ni te imaginas. Y lo peor es que cuando creo que ya está, que se acabó, encuentro algo que no estaba ahí antes, un resquicio de lo que un día fue, y vuelta a empezar. Una y otra vez. Es ella, siempre será ella. Octubre.
Y poco más.
YOU ARE READING
Sam
RandomComo el propio nombre indica, se trata de mí. No esperes grandes historias, mejor, no esperes nada. No pretendo ser reconocida por nada ni por nadie. Vengo a vaciarme por dentro, las tripas, los sesos, todo, a dejar el dolor salir por cada poro de m...
