Me encuentro sentada en este viejo escritorio que día a día me queda más y más pequeño. Oigo murmullos, ¿serán sobre mi? ¿serán buenos o malos? ¿hablarán mal de mi de nuevo?...
Por cierto, mi nombre es violeta, soy una estudiante de preparatoria de tercer semestre, mido 1.70 mi cabello es castaño y ondulado, mis ojos son del color de las aceitunas y mi piel es blanca, ¿apostareís a que soy hermosa no? Pues la verdad es que no, no debido a mi peso, pues peso 102 kilos y se aumenta en cada segundo, pero la verdad es que no puedo evitarlo.
Oigo murmullos, ¿serán sobre mi? ¿serán buenos o malos?...
Como les decía, me llamo violeta y sufro de bullying debido a mi sobrepeso, ellos ocupan mi nombre comparandome con el personaje de una película para burlarse de mi diciendo:
-¡Oye Violeta! Si sigues así vas a desaparecer. - ¿¡Porque mejor no te haces invisible!?.
¿¡Que me haga invisible!? ¡Ay por favor! Si pudiera tiene mucho que lo hubiera hecho, aunque no me quita nada imaginarlo, imaginar como desaparezco enfrente de todos, se siente tan tranquilo... Pero cuando mi escudo desaparece y todo se oye es insoportable... Tanto que preferiría morir, ¡si! Morir, es mejor que ser invisible, así no tendría que regresar a ser visible una vez más, a ser juzgada una vez más, a oír esos murmullos una vez más...
