0:13

471 59 8
                                        




La poesía no hay que leerla,

hay que respirarla,

sentir las palabras

fluir por tus venas,

escribirla con el alma

y transmitirla en susurros.

Hacer que

en un país de sordos,

las mente se despliegue

con todo su alboroto,

que los párpados pegados

vuelvan a admirar la belleza,

y las miradas

no solo se dediquen a una pantalla.

Hemos olvidado

lo hermoso que es oír

y ser escuchado,

observar

y que se aprecie,

amar

y que se sienta.

Pero yo no te he olvidado lo más mínimo.


MedianocheWhere stories live. Discover now