Prólogo

26 4 1
                                        

Dicen que las catástrofes nunca vienen solas, que siempre hay un elemento, un ser o incluso un poder que las crea. Pero nada se puede comparar a lo ocurrido hace tan sólo unos años en el reino de Zión.

El reino era el lugar más pacífico de la Tierra. Los muchachos corrían y sonreían por los caminos. Los adultos disfrutaban de la vida mientras repetían:
"Esta es la época de esplendor que necesitaba el reino."

Pero las cosas cambiaron de la noche a la mañana. Un día los pregoneros avisaron de un caso dado a kilómetros al norte de la capital. Una niña relató que fue la última superviviente de un pueblo de más de 200 habitantes, y que el resto de personas de la aldea perecieron a manos de unos extraños soldados, según relataba la muchacha.
"Unos hombres armados y vestidos con extrañas armaduras quemaron y arrasaron con todas las personas y animales que había."

Sin embargo, aquello era sólo el principio. Esos soldados poseían un poder sobrehumano. No sólo saqueaban las tierras por las que pasaban, sino que según sus habitantes supervivientes, utilizaban magia negra e inutilizaban a sus contrincantes.

En tan sólo unos meses, se hicieron con el control de todo el reino. Impusieron sus propias leyes y acabaron con la vida de aquellos que pretendían desobedecer sus órdenes. Pero esto era tan sólo el principio.

Luz OscuraBağımlısı olacağınız hikayeler. Şimdi keşfedin