Querido Lukas,
Si estas leyendo esto es que estoy muerta o que mi hermano el cotilla ha estado en mi habitación, pero da igual, imaginemos que estoy muerta.
Cuando estaba en el hospital, cuando estaba en coma, sentía que venias todos los dias, como si estubieses al lado mio, no podía abrir los ojos, pero escuchaba todo lo que decías. Lloraba por dentro, me arrepentia de no haberte dicho todo lo que sentía por ti, aun que esa tonta discusión nos separo, ya no era lo mismo, eso es de lo unico que me arrepiento en toda mi vida, perderte. Cuando te conocí me miraste como nadie nunca lo habia hecho, sentí latir mi corazon, cada vez que te miraba sentía que el corazón me salía del pecho, pensaba que me pasaba algo, hasta que descubrí que era amor. Cada vez que nos despedíamos solo pensaba en volver a verte, volver a hablar contigo, volver a sentirte en mi interior. Asi lo pasé esos largos y preciosos años hasta que un día tuve el valor de decirte lo que sentía. Cuando terminé de hablar te quedaste de piedra, pensé que nunca me volverias a hablar, me sentia ridícula, me quería morir, hasta que reaccionaste, te volviste hacia mi, me cogiste de la mano y me besaste. Fue el mejor día de mi vida. Por un momento fuí la chica más feliz del mundo. No podia creerlo, no hay palabras que describan ese momento, fue un momento que se repite miles de veces en mi cabeza.
Te quiero, "Para siempre"
Maria.
