Tenemos esa facilidad de saber escribir cuando más nos duele algo. No sabemos escribir cuando algo nos hace felices o cuando algo nos llena de alegría.
Recordamos momentos y eso consigue ponernos melancólicos y sacar una sonrisa que desgraciadamente, muchas veces echamos de menos.
Cuando te fuiste, fue como si un agujero negro hubiese absorbido todo mi ser, como si mi vida se hubiese ido por el sumidero de la ducha, donde reíamos mientras nos enjabonábamos.
No recordaba que algún dolor semejante, no experimenté nunca una ruptura de mi ser como en ese momento; sólo te recordaba a ti subiéndote para irte una vez más.
Me pasé noches enteras pensando en lo que pudimos ser y no fuimos, en los errores que cometimos y no solucionamos, en los momentos que vivimos y en los aue derrochamos.
Esas tardes paseando por esa avenida llena de árboles que nos llevaba al mar.
Esos paseos por ese pequeño pueblo con aire italiano.
Esa amabilidad de las personas cuando pedíamos un helado.
Había tantas cosas que pudieron ser y no fueron.
Supongo que la vida es eso, dejar correr esos momentos que te hacen sentir viva y pasar un periodo donde vagabundeas en ese sentimiento de soledad y dolor y luego volver a encontrar(te) y volver a caer.
Y me doliste. No sabes cuanto.
La morfina no me hacía efecto, ya que me dejaba en un estado de ensoñación donde sólo éramos tu y yo, no había nada más en mis pensamientos.
Tenías tanta facilidad para dolerme y destrozarme de tantas formas posibles, con tu amor desenfrenado, con esos ojos marrón intenso, con ese lunar en el labio, con tu diente roto...
Doliéndome tu, te dolía yo.
No sé en qué momento todo se tornó a mal, realmente no lo sé. Pero duele el no saber de ti, duele el no poder hablar contigo y no saber si estás bien y sobre todo, no poder estar en tu vida. Que si, que la he cagado, que soy muy estúpida por estar escribiendo esto sin realmente, tener la esperanza de que lo leas pero... He de decirlo.
Aunque fuese de una forma distinta, me encantaría celebrar tus triunfos y aiviar tus derrotas, saber si estás bien, si has conseguido encontrar el amor de tu vida...
Siento ser pesada, siento sentirte así, pero es como te siento porque te he intentado anestesiar desde hace un año.
Pero no sirve de nada cuando lo fuiste todo.
