Hace un mes que pasó el accidente. Hace un mes que Samuel murió. Estoy devastado, no puedo superarlo, simplemente no puedo. Los recuerdos me invaden cada segundo en mi mente, quiero que se detengan ¡solo cállense por un segundo!
~Flashback~
Cruzabamos la calle tomados de la mano, pensabamos ir a un restaurante a desayunar algo, ya que la comida en nuestra casa era escasa.
-Samuel dame un beso- le pedí a modo de reproche, el solo sonreía, y eso me encantaba. Estampó sus labios contra los míos sin decir nada, haciendo el beso lento, suave y con mucho cariño. Nos separamos lentamente con una sonrisa en el rostro de cada uno, sin duda añoraba siempre estos momentos con él, tan calmados y relajantes que sin duda hacían que nuestro amor se hiciera notar de la forma más hermosa de todas. Pero ese momento de paz no duró demasiado tiempo.
Un desesperado claxon se hizo escuchar despertándonos a ambos de nuestra fantasía. Un coche se dirigía a toda velocidad hacia nosotros, Samuel corrío rápidamente hacia la acera, mientras yo me quede inmóvil.
-¡Guillermo, muévete de ahí!- me gritaba desesperadamente desde su estancia. Pero yo solo me quede ahí.
Justo cuando el coche estaba a punto de arrollarme, sentí como unos brazos me apartaron, empujándome a un lado. Levanté la cabeza y ahí llacía mi peor pesadilla, el quien me había salvado era Samuel, él fue el recibió el impacto en vez de a mí.
-¡Samuel!- grité mientras mis lágrimas salían a toda prisa sobre mi rostro. -¡Samuel!- grité más fuerte, como si pudiera despertarlo. La gente alrededor solo miraba, algunas sorprendidas, otras solo tomaban algunas fotos o videos. En realidad no me importaba en ese momento, yo quería que el estuviera bien. El conductor salió espantado, no dijo nada, solo llamó rápidamente a una ambulancia.
-Samuel, por favor, yo te amo, te amo ¡Te amo joder!- lloraba descontroladamente, no podía evitarlo. Sangraba muy rápido, pero noté que apenas respiraba con dificultad.
-Gui..lle...- dijo apenas en un susurro -yo se que lo haces.....amar...me..- comenzé a llorar más fuerte si se podía, el solo prosiguió -no estes triste por mí.....y..yo te cuidare...debes saber que te amo....con todo mi corazón- dicho esto respiró por última vez y cerró sus ojos mientras observaba su radiante y hermosa sonrisa irse deformando lentamente.
-¡No! ¿¡Por qué tenías que ser tú!? ¿¡Por qué!?- ya no me importaba la gente. Ya no me importaba si llegaba la ambulancia o no. Yo me sentía muy débil, incluso llegué a creer que me desmayaría. Apreté su cuerpo ya sin vida lo más fuerte que pude con algo de delicadeza.
~Fin del Flashback~
Sin darme cuenta miles de lágrimas salían de mis ojos con fuerza.
¿Por qué?
¿Por qué de todas las malditas personas del mundo tenía que ser él?
Arruinó mi vida, ¿saben? Parece que al destino le den igual los sentimientos de la gente. Pero es verdad. A la vida no le importan las personas, solo hace su trabajo con el tiempo, no tiene compasión.
Por eso quisiera deshacerme de ella. Liberarme de esta asquerosa prisión de mundo. Pero no, ahora resulta que a la gente le importo. ¿Desde cuando se preocupan tanto por mí?
Siempre pasaba desapercibido, y hasta llegué a ser un estorbo. La única persona que pudo permitirme ser feliz fue Samuel. Y ahora ya no está.
Todos los días voy a verlo, me gusta platicarle. Le hablo sobre cuánto le extraño y que haría si estuviera conmigo. No le mencionó muy a menudo sobre las cosas que pasan a mi alrededor, ya que solo lo deprimirían.
Me alisto para visitarlo, hoy va a ser un día diferente. Salí de la casa y me subí al coche. Despues de unos minutos logré llegar al cementerio. No había ninguna persona, perfecto. Me acomodé frente a su lápida y me quedé quieto mirando fijamente a la nada. ¿Qué le digo ahora?
Sinceramente, tenía ya un poco planeado lo que le iba a contar, pero al sentarme se esfumó todo. ¿Qué hago?
-Hola, Samu- empecé como siempre tranquilamente -Esta vez te quiero contar algo diferente a lo que normalmente hago, ok?- dije sin esperar una respuesta.
-Bien, ¿cómo empezar? Primero de todo, quiero decirte que no debes preocuparte por mí. Estaré bien, lo prometo. Quiero...quiero....suicidarme- miles de lágrimas comenzaron a salir desprevenidamente empapando mis abultadas mejillas, ¿por qué se me tenía que hacer tan díficil? Tan solo recordar...es doloroso.
-Es una decisión que tuve en mente por varios días, pero estoy seguro de lo que quiero hacer- dije poniendo firmeza en mi voz, se que es algo absurdo que hable así con una "tumba" pero para mi es importante y sé que me escucha. Regresé inmediatamente a lo que hacía, y continúe -En este momento mi vida ya no vale nada, no tengo a una persona con quien apoyarme, el destino quiere que sufra. No pienso vivir infeliz para siempre, siento como si la vida me tuviera atado para torturarme cuando quiera. Todas las situaciones que he pasado me hicieron fuerte para darme cuenta que no viviré como una miserable marioneta que deja que el mundo le haga lo que se le de la gana. He decidido liberarme de estas pesadas cadenas para estar en un lugar mejor, contigo.-
Dada finalizada mi "conversación" fuí a casa con una gran sonrisa en mi rostro, sabiendo que sería la última vez que saldría de ese espantoso cementerio, la última vez que caminaría por esas calles, la última vez que sentiría el viento chocar contra mi cara, la última vez que me calentaría bajo el sol, la última vez que respiraría oxígeno.
Para algunas personas darse cuenta de esos hechos sería triste, pero para mí era la completa gloria. Si bien había cosas que me gustaban, preferiría dejar la tierra, dejar de existir, dejar de pertenecer al grupo de los vivientes. Se supone que cuando alguien muere, otro ser nace, así es como se controla el promedio de millones de personas que habitan el planeta. Con mi partida le daré vida a alguien nuevo, supongo que era algo que me recomfortaba.
Sin darme cuenta ya estaba frente a la entrada de mi casa, le heché un vistazo por última vez sin durar demasiado tiempo. Cuando entré, me dediqué a caminar tranquilamente mientras observaba cada rincón. Aunque sabía que no iba a guardar cada detalle, valía la pena, o al menos para mí. Subí las escaleras, para encerrarme en la habitación y dar un relajante suspiro.
¿Debería llamar a alguien? Me planteé. Creo que era mejor si lo hacía sin despedirme. No es que se me hiciera dificil, si no que más bien para mi situación sentía que echaría mucha drama para algo que en realidad deseaba hacer. Tal vez deba escribir algo. Solo una pequeña nota. Tome una libreta del buró que se encontraba al lado mío, y escribí:
"No se preocupen por mí. Creo que ha sido la mejor decisión que he tomado en mi vida, y sin duda seré feliz en donde esté"
Sinceramente, Willy.
Me recosté sobre mi cama, aquella en donde había compartido momentos de paz, de alegría, de placer, y al final, de suma tristeza. Abrí con cuidado el cajón que se encontraba a mi lado derecho, sacando un pequeño frasco con algunas pastillas en él. Claro que estaba preparado para cuando llegara el día, aunque nunca lo había visualizado en sí.
Tomé una con mi mano, y me la llevé inmediatamente a la boca. Cerré los ojos y esperé pacientemente. Al ver que tardaba en hacer efecto, tomé otra pastilla y sin despegar mis párpados, me la tragué. Poco a poco sentía como me adormilaba suavemente, me encantaba esa sensación, era como si sintieras que una ola de paz te invadiera con delicadeza.
De repente sentí como si cayera en un profundo sueño lentamente, mientras una sonrisa se formaba en mi rostro. Ya era hora. No me arrepiento de nada, y sin duda seré feliz al lugar a donde vaya.
YOU ARE READING
Wigetta-La mejor decisión-One shot
FanfictionWigetta- One Shot A veces Guillermo pensaba en acabar con su vida.. ¿Qué lo llevó a pensar así? El optó por la mejor decisión. ¿Cometió suicidio, o siguió viviendo?
