Capítulo 1

61 4 0
                                        

Estaba lloviendo. Suaves gotas caían lentamente y se deslizaban por las hojas, los tejados,rápidamente por todas partes , el día parecia triste pintado de gris , las calles desiertas, en algún lugar sonaba música acústica, pero la verdad no me parecía triste sino hermoso.

Hay cierta belleza en la lluvia.

Lo observaba desde la ventana mientras analizaba lo que iba hacer.

-¿No conoces a nadie?-dije sin mover mi mirada.

-Por endécima vez , no conozco a nadie que pueda ser tu compañero de piso -respondió Jane, pasándose de un lado a otro de la habitación.

-Pero..

-Sabes que no tienes que irte-mirándome fijamente.-Anne no nos molesta tenerte aquí.

Sé que a los Hamilton no les molesta , me tratan como una hija.

-No puedes vivir en la casa de tu mejor amiga por siempre-dije sonriendo tristemente.-¿No te mudarias conmigo?-pregunté.

-No ahora-me plantó un beso en la mejilla y abandonó la habitación silenciosamente.

Me deje caer en la cama y observe el techo pintado de un pálido rosa con algunas estrellas pegadas a él, toda la habitación estaba pintada y decorada del mismo color y ya lo empezaba a odiar.

Cerré los ojos preguntándome porqué Lizzy Hamilton ,la hermanita de Jane adoraba tanto ese color, mi apartamento lo pintaria de un asombroso y original blanco.

Mi plan era perfecto, compartiría el apartamento ,dividiriamos responsabilidades , yo seguiría estudiendo periodismo, y me quedaría allí solo por un tiempo.

Pero necesito la compañera de piso disponible que quiera estar con una chica de 19 años que se negó a mudarse con sus padres fuera del país.

---------------------------

Me desperté sobresaltada por el estrepitante sonido de la alarma a mi derecha y me deslice mi vago cuerpo a una ducha caliente, me vestí con mi uniforme tratando de alargar sin éxito la corta falda ceñida negra que Daniel me hace llevar.

Gire el pomo de la puerta y con mi cartera colgando y chocando contra mi cadera y mis zapatillas en una mano, salí hacia la sala trantando de hacer el menor ruido posible para finalmente salir a la calle, ponerme mi calzado y caminar unas cuadras.

Las aceras seguian mojadas y hacia frio, en el aire se sentia la humedad.

Llegué al local con un gran letrero de Starbucks Coffee.

Todavía no habían abierto asi que me dirijo hacia Michell que está en la entrada poniéndose un abrigo gigante.

-Anne ¿que tal?

Sin siquiera mirarme saco su bolsa de maquillaje y empezó a aplicarse pintalabios y sombras.

-Hola Michell -reviso mi reloj-¿Donde esta Daniel?

Ella bufó-ya vendrá.-me dirigió una miradita desaprovadora-deverias arreglarte un poco.

-Mm ¿Hay un motivo especial?-dije arqueando la cejas.

Solo me aplique brilla labios y mi pelo estaba un poco salvaje terminando en pequeños risos rojos oscuros.

Me miró a los ojos bailando de emoción , eran marrones oscuros.

-Hay un nuevo empleado y es muy guapo ayer apareció y estuvo hablando con Daniel...

No es de sorprenderse , si algo he notado en los 6 meses que he trabajado es que cada mes se va un empleado y llega otro.

Albert había renunciado la semana antes, trabajaba a mi lado y no era molesto, me caía bien porque me coqueteaba educada mente no como la mayoría de los clientes y demás empleados, que cuando notan mi rechazo se lanzan hacia Michel.
Ahora su puesto de vendedor esta vacío.

Michell movia sus manos en mi cara.

-Hey!-gritó-llego Don Daniel-poniendo los ojos en blanco.

-Ahh

-Entonces. ..¿lo conoces o no?

-¿A quién?-dije frunciendo el ceño.

-Adam -puso los ojos en blanco y cara de frustración- el nuevo empleado -explicó.

Me encogí de hombros ¿Cuál Adam?

-No-no podría ser él.

Querido DesconocidoStories to obsess over. Discover now