Caroline miraba al cielo desde su balcón con lágrimas corriendo por sus mejillas, odiaba su vida. Se sentía como la persona más inútil del mundo, todo dentro de ella decía "eres una mierda ¿Por qué no mejor te mueres y le haces un favor a la humanidad?". Solo quería alejarse de todo y de todos. Se odiaba en verdad. Siempre pensando en todo lo que sus padres le decían, siempre sintiéndose basura, siempre con deseos de morir.
Su celular sonó y la sacó de sus pensamientos, la pantalla rezaba el nombre de su amigo, Johan. Presionó ignorar y lanzó el celular al pequeño sofá que se encontraba tras ella. Cerró los ojos, levantó un poco la barbilla y respiró hondo sintiendo el viento en su cara.
Un estruendo. Abrió los ojos de golpe y giró sobre sus talones hacia donde estaba la puerta de cristal que daba a su habitación. Todo se derrumbó. Diablos.
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Hope
RomanceCuando todo lo que te quedan son estas cuatro paredes no es difícil sentirse pequeño o vivir en lo absoluto
