Introducción

22 2 0
                                        

El sonido del arma disparar, el cuerpo cayendo, los gritos, las sirenas, los policías preguntarme que había pasado hacen que mi piel se erice ante tal recuerdo, un recuerdo lleno de dolor, tristeza y maldad. 

Un recuerdo que me sigue doliendo, que hace que cada día un suspiro salga de mis labios.

No me gusta recordar, no me gusta recordar esa parte de mi vida, desearía que nunca hubiera pasado y ellos siguieran conmigo, conmigo y nadie mas.

-Agente-Dice una voz al otro extremo de la habitación. Alzo la vista y miro atentamente al agente Marcus. 

Asiento con la cabeza y me acerco al interrogado, sus facciones son fáciles de leer, está mintiendo, su ojo derecho tiembla cada 6 minutos, su labio está quieto y puedo apostar que tiene las manos cruzadas bajo de la mesa. Cercioro que lo pensado sea cierto, y en efecto, el tipo está mintiendo.

-Entonces... ¿Dices que no tuviste nada que ver con el homicidio?-Le digo al hombre cual cabeza está rapada, y con tatuajes de números.

Sus oscuros ojos me miran sin apartar la mirada de la mía, intentado intimidarme, claro que quiere hacerlo, cree que por que soy joven me asustaré con su mirada. 

-Su silencio no me incomoda, es mas... Hace que mi sospechas sean correctas, así que... -Digo con voz dura, mirando sus ojos con simpleza, quiero que hable, quiero que sepa quien manda en esta sala, el pudo haber matado a miles de personas, bien, ahora es mi turno de salir a escena.

-No tuve nada que ver ¡YA SE LO HE DICHO MIL VECES!-El hombre grita con frustración. Está enojado, eso es mas que obvio, sabe que no le creo, sabe que solo con mirarlo puedo meterlo atrás de las rejas. Está aterrado, es por eso la causa de su enojo, se pone a la defensiva.

Su pie izquierdo se mueve rápido por tiempos, sus muñecas esposadas bajo la mesa de madera oscura, su rostro desesperado y una gota de sudor que resbala por su frente hace que me acerque a él.

-Las pruebas... Ya las tengo, solo quería ver tu reacción ante mis preguntas, fue un gusto hablar con usted-Digo con una gran sonrisa. El hombre me mira furioso y toma impulso para saltar de su silla por arriba de la mesa.

El entrenamiento que le asigna a cada agente hace que reaccione por mis bueno reflejos, mi mano hecha un puño aterriza en su garganta ganando tiempo para que mi colega Marcus lo tome de brazos y lo presione contra la mesa, el hombre tose cada cuanto y los demás agentes entran a la sala de interrogatorios. Toman al hombre levantándolo de su asiento y lo llevan a la puerta. En el trayecto el hombre me mira con ferocidad, matándome en su mente, pensando cuales serían la muertes perfectas.

Recobro mi expresión dura y tenso la mandíbula mientras veo como el hombre sale sujetado de los brazos por dos policías.

Una mano se pone en mi hombro y me voltea. Es Marcus, mi compañero.

-¿Estas bien, Andie?-Dice con tono preocupado, sus facciones están tensas y su mandíbula contraída.

-Solo un poco aturdida, tantos gritos...  Ya sabes.-Digo acomodando mi saco negro. Que por el incidente se ha arrugado.

Hola, estoy comenzando con una creepypasta, espero que les guste, nunca había hecho una y estoy un poco nerviosa. No olviden comentar y votar xD! Buenas noches!


EL CASO #102(JTK)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora