Las tormentas se acercaban, con el estruendo de los cielos estábamos más que seguros que no eran buenos días los que se acercaban, pero estábamos preparados.
Una de las cosas mas esenciales era la leña y habíamos pasado toda la mañana en eso & terminando de cazar las carnes, para los lluviosos & fríos días, las esposas cortaban las pieles para los abrigos y mantas, ayudas por las niñas de la tribu, los niños nos ayudaban a repartir igual cantidad de madera para cada habitante, así tendrían fuego para la noche.
Yo lobo gris, me encargaba de que ningún percance pasara con alguna casucha de la aldea
atábamos todas las puntas y reparábamos las que necesitaban para aguantar los días de la tormenta, como siempre en los inviernos pasados, las grandes tormentas arropaban la tierra de los “TEEK” otra gran etapa de lluvias caminaba por los cielos espesos, sobre la llanura y se detenía para desbordarse en la aldea.
Comenzabas unas leves lloviznas que las aves veían desde lo mas alto de su nido hasta caer al fértil suelo, y el pueblo de los “TEEK” desde sus casuchas para cuando se rompían los cielos nadie estar desprotegido, pues los conocimiento de los ancestros pasaban d generación en generación y ya se había aprendido a trabajar con lo que brindaba el bosque & el mar en las llanuras las criaturas terrestres de adaptaron tanto a la situación que como las antiguas podían parecerse al viento o la lluvia mientras la lluvia o el viento azotaba…..
