Capítulo 17: Juego de Elfos
La noche era hermosamente iluminada con la luz de la luna y el día llegó con un pestañeo. Legolas fue el primero en llegar al comedor y casi de inmediato apareció su hermana con ambos gemelos escoltándola.
Pronto en la mesa se comenzaron a escuchar pequeñas risitas que en su mayoría eran provocadas por algún comentario de Elladan o Elrohir -Legolas continuaba sin saber distinguirlos-.
Minutos después, entró Thranduil vestido de gris y a su lado Elrond con una túnica café claro al igual que sus pantalones y botas. Tomaron asiento en sus respectivos lugares; la servidumbre comenzó a llevar las diversas bandejas con comida. La conversación comenzó con trivialidades de la cena, para después continuar elogiando las habilidades de los príncipes.
-Araya* -habló uno de los gemelos-; su palacio es magnífico -Thranduil hizo un gesto de agradecimiento-; esta mañana mientras nos dirigíamos al comedor pude observar los hermosos jardines -sorbió un poco de hidromiel-; y quería saber si me permitiría conocer los jardines exteriores y poder explorar los alrededores.
El rey pareció dudarlo un momento; los hijos de Elrond eran mayores que su Legolas pero aun así no sabía que tanto les permitía su amigo. Buscó consejo en los ojos grises de Elrond y éste con una rápida mirada asintió sin mayor inconveniente.
-No encuentro mayor inconveniente -pensó un poco más el asunto-, pero será acompañado por una escolta -en definitiva el bosque Negro no era Rivendel y aunque fuera muy audaz el príncipe no estaba acostumbrado a los peligros de su reino.
-Hanon le* -el joven inclinó la cabeza, pero la idea de la escolta no le fue de gran agrado-; aunque realmente, mi señor, no requiero de tanta seguridad -rápidamente Elrond lo fulminó con la mirada.
-Comparto el deseo de mi hermano -habló el otro gemelo en auxilio de su hermano; no había forma de saber cómo se llamaba cada uno-, estando los dos juntos difícilmente nos sucederá algo -Thranduil meditó un poco-... además con la guía de Legolas será suficiente y si sus habilidades son como se rumora, no podemos estar en mejores manos -el señor de Rivendel suspiró con fuerza, ese tipo de comentarios aunque fueron con las palabras correctas no dejaban de ser un insulto.
-En efecto no podrían estar en mejores manos -la quijada de Thranduil se había endurecido y por supuesto que ese último además de molestarlo lo había dejado sin argumentos.
-Pero ahora que lo pienso -habló el primer gemelo que Lúthien desde un principio ya había identificado como Elladan-, es descortés abandonar a la princesa. Con Lúthien, Hîr nîn*, le aseguro que nuestro retorno será antes del anochecer.
De inmediato la joven negó con la cabeza y el príncipe comprendió que algo había dicho mal; por su parte Thranduil no pudo reprimir una tenue sonrisa, aquel elfo tanto había abogado por salir sin escolta y ahora él mismo acabada de asignarse un sequito de guardias.
-Estoy completamente de acuerdo -habló Thranduil con naturalidad-, no pueden dejar a la princesa sola en el palacio -algo en el tono del rey hacía que a los gemelos se les erizara la piel-, mi hija tiene que acompañarlos -tomó un poco de vino-. Por seguridad de la princesa, a donde ella va siempre la acompaña media docena de guardias.
-Como prefiera el rey -no era digno de un príncipe retractarse de su palabra, así que no le había quedado de otra más que aceptar.
-Ada* -aquella palabra dejó impresionados a los elfos de Rivendel-; el comandante ahora se encuentra en el palacio y si se lo pides con mucho gusto aceptaría acompañarnos, al igual que Joshufel -nadie a excepción de Thranduil comprendió el porqué de las palabras de la joven-. Además, Legolas tenía entrenamiento con él después del desayuno; sería de gran ayuda para él comenzar a prepararse fuera del campo de entrenamiento y qué mejor si Elladan y Elrohir son sus adversarios.
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Más allá del Mar I - Las Perlas del Destino
FanfictionThranduil ha vivido en paz en el Gran Bosque Verde junto con su hijo. Pero pronto esa paz se vera interrumpida por el creciente poder del nuevo señor Oscuro; y sin previo aviso a su vida llegaran dos mellizos que la cambiaran para siempre. ¿Quienes...
