Capítulo 1

6 1 0
                                        

Abro los ojos, ya es de día, puedo ver la luz del sol que se filtra a través de los orificios de la persiana de mi habitación.
Me quedo estirada, destapada completamente sin tener apenas contacto física con la fina sábana que cubre mi colchón.
Doy media vuelta y cierro los ojos pensando en las miles de cosas que rondan siempre en mi cabeza como un 'no parar'.
-Raquel, arriba, es tarde ya. -Oigo decir a mi madre desde la cocina.
-Mamá, es verano, no tengo nada que hacer. -Respondo.
-Eso no quiere decir que tengas que estar todo el día metida en la cama sin hacer nada, ven a desayunar. -Responde con un tono más elevado.
-¡Déjame! -Respondo elevando mi tono al suyo.
-¿Quieres hacer el favor de venir? -Me dice elevando mucho más el tono.
-¡Que ahora voy nen! -Le respondo.

Me levanto de la cama, cubierta por una fina camiseta de tirantes.
-¡Buenos días queridísimo mundo! -Digo dirigiéndome a mi madre con tono burlón.
-Raquel, no hables así a tu madre, lo hago por tu bien, te pasas el día encerrada en tu habitación sin apenas ver la luz del día, ¿este es el verano que querías?, venga, a animarse, que la vida te sonríe. -Dice mi madre mirándome fijamente a los ojos.
-No mamá, no, la vida no me sonríe, se descojona de mí, no es lo mismo. -Le digo mientras cojo con el cuchillo un poco de mantequilla para huntarla en mi tostada.
-Te pasas todo el año pidiéndome para salir, tienes más de dos meses para irte por ahí con tus amigos y tengo que obligarte a que salgas, ¿te das cuenta?. -Me dice mientras se sienta junto a mí.
-Tienes razón mamá. -Digo pensando en que estamos ya en agosto, que los meses pasarán volando y me arrepentiré en cuanto empiecen de nuevo las clases.

Me levanto, agarro el móvil y busco entre 240 contactos a alguien con quien poder salir.

Claudia, ya está.
*Mensaje*
-Claudia guapaaa, ¿hoy haces algo?
+Raqueel, no, no hago na, ¿quedamos?
-Guay, ¿tu y yo solas? O... ¿llamamos a alguien mas?
+¿Sandra?
-Sisisi, dile, a las 18:30 en el parque de siempre.
+Perf, hasta luego.
-Adiós guapa.

-Mamá, he quedado a las 18:30 con Sandra y Claudia. -Informo mientras voy hacia la cocina para encontrarme con mi madre.
-De acuerdo, así me gusta, no puedes estar todo el día aquí encerrada. -Me repite mientras lava algunos platos de ayer.
-Que si mamá, que ya lo he entendidooooooo. -Digo con tono burlón.
-Vale, vale, de acuerdo cariño, en una hora comemos. -Me dice mientras me señala que hoy comemos las sobras de ayer.
-Vale. -Respondo terminando la conversación.

*1 hora después*
-A cenar, Raquel, a lavarse las manos avisa a tu hermana. -Me dice.
-¡Núriaaaaaaaaaaa! -Grito.
-¡Raquel!, que subas a su habitación y la avises, que yo también sé gritar.
-Que pesada eres nen. -Digo mientras subo las escaleras para ir a llamar a Núria.
-Niña, ¿estás sorda o que? -Digo abriendo la puerta de golpe, cosa que hace sobresaltar a Núria.
-¡Aaaaay! Raquel, te he dicho muchas veces que piques a la puerta antes de entrar.
-Baja a comer y callate. -Le digo refunfuñando mientras bajo las escaleras de dos en dos.

Voy al baño, me lavo las manos y me dirijo a la cocina, está ya la mesa puesta. Me siento.

-¿Ya le has avisado? -Pregunta mamá.
-Si. -Respondo.

Entra mi hermana pequeña con una sonrisa de oreja a oreja.
-¿Por que coño estás tan feliz siempre? -Le pregunto a Núria con tono cabreado.
-Raquel haz el favor de hablar bien que no cuesta nada. -Responde mi madre.
-Perdonaaaaaa, no se puede decir nada en esta casaaaaa madre mía. -Me dirijo a mi madre.
-Bueno, ¿me piensas responder? -Pregunto a mi hermana.
-No es que yo esté siempre feliz, es que tu siempre estás enfadada con el mundo entero ¿sabes? -Me dice mi hermana.

Que gilipollas es. Yo ya sé que soy la oveja negra de la familia, mi hermana
pequeña, con 10 años se come el mundo, y a mi me hace comerme las palabras. Es la típica que es feliz y hace feliz a todo el que le rodea. Es la cariñosa de la familia, la que más siente, la que más ríe, la que más quiere, la que más respeta, la que más todo. Y yo, yo soy la última mierda.

Caer desde lo más altoWhere stories live. Discover now