Capitulo 36: El Padre De Zayn

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         Con cuidado salí de la habitación de Danielle. Jones me había mandado a investigar en que andaba Richard últimamente. Me había auto-invitado a la casa de la rubia, después de clases, para poder hacer esto. Danielle había aceptado encantada y me había invitado a dormir. Tuve que denegar la invitación porque Hugh tenía una sorpresa para mí.
Después de mi inoportuna charla con Zayn en el colegio no había vuelto a verlo. ¡Maldición, ahora él sabe que nunca me han besado! Lindo va a ser lo mucho que se va a andar burlando de mí.
Me acerqué al despacho de Richard y toqué con dos suaves golpes. Un 'adelante' llegó a mis oídos y entonces entré.
-Perdón que lo moleste señor Malik -él levantó la mirada y me sonrió.
-Richard, TN____. Soy Richard -dijo.
Chasqueé la lengua y entré del todo, cerrando despacio la puerta para volver a verlo.
-Lo lamento... es que aun no puedo acostumbrarme -le dije.
-Ya lo harás, ya lo harás -guardó unos sobres en el cajón rápidamente.
Esos sobres eran los que estaban guardados en el cajón que encontré la primera vez que entré. ¿Estará reviviendo el pasado? ¿Estará intentando entender algo?
-¿Puedo sentarme? -pregunté.
-Claro que si -dijo poniéndose de pie -Que descortés de mi parte no haberte hecho sentar. ¿En qué puedo ayudarte?
-Señor... quiero decir, Richard -él sonrió y acomodó los anteojos que estaban sobre su nariz. Aquel gesto me pareció tan tierno para alguien como es supuestamente él -Me gustaría saber un poco sobre su campaña.
-¿Te interesa la política? -me preguntó.
-Estoy bastante interesada -asentí.
-Bien, en si mi campaña apunta la unión total de Luisana con el estado de Texas. Somos una cuidad grande. Pero no por eso tenemos que comportarnos como unos soberbios.
-¿Ha tenido algún contacto con algún país extranjero? -dije. Él frunció el ceño.
-¿Un país extranjero? -repitió.
-Si, como por ejemplo con Canadá o quizás Rusia.
Su ceño se frunció más.
-¿Para qué querría yo tener contacto con otro país? Que yo sepa no me estoy postulando para un puesto muy trascendente.
-Entonces... no.
Él sonrió entre divertido y confundido.
-No -dijo negando levemente.
-Bueno, muchas gracias por el tiempo Richard. Vi que estabas algo ocupado antes de que yo te interrumpiera, así que te dejo para que continúes con lo que estabas haciendo.
Me puse de pie y caminé hasta la puerta.
-TN____ -me llamó. Me giré a verlo.
-¿Si?
-Necesito que me hagas un favor -me dijo. Me acerqué de nuevo a la silla y me senté.
-Adelante, dígame.
-Ya se que quizás suene raro, y hasta perturbador. Pero primero que nada quiero que sepas que yo quise a esa persona como a una hermana menor. Y que me gustaría poder contarle esto que me está atormentando hace mucho, a ella.
-¿Y quién es ella? -pregunté.
-Clara Guango. Ella era mi mejor amiga cuando estábamos en la preparatoria. Siempre escuchaba mis problemas y estaba para todo.
-¿Es a la persona a la que le recuerdo? -dije. Él asintió.
-Me recuerdas muchísimo a ella. Si quieres puedo mostrarte por qué.
-Eso sería muy bueno -aseguré.
Él se alejó un poco de su escritorio y se puso de pie otra vez. Se acercó a la biblioteca que estaba detrás de él y sacó un libro. Estaba un poco empolvado, con lo que lo sacudió y después lo colocó frente a mí.
-Ábrelo -dijo. Tomé el libro con algo de duda y lo abrí.
Una foto estaba metida entre la parte del índice y donde empezaba el primer capitulo. La tomé y la observé bien.
Su sonrisa blanca y divertida irradiaba felicidad. Su cabello era tan oscuro como el mío, pero a diferencia del mío era lacio. Sus ojos grandes y marrones. Su nariz un poco más alargada que la mía. Y la sonrisa, puedo jurar que esa es mi sonrisa. Ella estaba sentada al lado de un sonriente Richard, de aproximadamente 18 años. Él la abrazada sobre sus hombros y la sostenía cerca. Saqué mi mirada de la foto y miré a Richard.
-Si se parece a mí -susurré.
-¿Lo ves? -dijo y se sentó de nuevo en su silla -Por eso necesito que me hagas este favor.
Sostuve la foto con algo de fuerza entre mis manos. ¿Por qué está mujer es tan parecida a mí? ¿Y si tengo que ver algo con ella? ¿Si es algún familiar? Dios mío, ¿y si ella es mi madre?
Sacudí levemente la cabeza y volví a concentrarme en Richard.
-¿Cuál es el favor? -pregunté.
-¿Podemos fingir que eres ella y puedes escuchar lo que tengo que decir?
Lo miré fijo por unos cuantos segundos y luego miré la foto.
-Claro -asentí.
Él soltó un suspiro y masajeó su cabeza.
-Yo no se si esto sea correcto, pero se lo tengo que decir a alguien -me aseguró -Siempre me consideré un hombre fuerte que no se deja vencer por nada. Pero esto ya me esta venciendo.
-¿Qué cosa? -dije.
-Los recuerdos -dijo.
-¿De qué? -pregunté.
Él respiró profundamente y apoyó los brazos sobre el escritorio. Tenía los ojos cerrados.
-Clara, ¿recuerdas cuando estábamos por entrar a aquella clase tediosa de contabilidad y me dijiste que cuando me sintiera atormentado por los problemas y recuerdos te llamara y te los dijera? -preguntó. Miré la foto que aun sostenía y lo miré a él.
-Creo que si -contesté. Él sonrió levemente. Aun no abría los ojos.
-Tengo un hijo, Clara. Su nombre es Zayn... ese era tu nombre favorito. Y siempre me decías que si algún día tenías un hijo varón ibas a llamarlo así. Perdón por haberte robado el nombre.
-Estás perdonado -le aseguré. Él volvió a sonreír. Al parecer estaba haciendo muy bien mi papel de aquella mujer -Pero ¿Cuál es tu pesar? ¿No eres feliz con ese hijo? -le pregunté.
La intriga por saber más me llevó a hablar como si de verdad yo fuera Clara Guango. Él suspiró pero no abrió los ojos.
-Luego de la preparatoria me enamoré perdidamente de una mujer. Donna Baskett. Ella era todo lo que yo siempre había soñado para mí -masajeó de nuevo su cabeza -A ti nunca te cayó bien.
-Claro que no -mi voz sonó algo chillona. Como si estuviera ofendida -Nunca me cayó bien.
-Quizás tuve que haberte escuchado, Clarita.
-¿Por qué? -le pregunté.
-Porque mi vida se volvió un infierno al lado de ella.
-¿Qué fue lo que te hizo ella, Richard?
Su ceño se frunció como si estuviera recordando cosas que le dolieran. Como si estuviera pensando demasiado y la cabeza ya le estuviera doliendo.
-Ella jugó con mi corazón.
-¿Y la perdonaste por eso?
-No solo la perdoné, sino que seguí permitiendo que jugara conmigo.
-¿Por qué?
-Porque la amaba como a nada en este mundo.
-¿Qué fue lo que ella hizo, exactamente?
-Yo no soy el padre de Zayn, Clarita -dijo.
Me quedé callada observándolo. Yo sabía que eso podía ser así. Pero al oírlo con sus propias palabras es inevitable no asombrarse.
-¿Y quien es el padre de Zayn? -me atreví a preguntarle.
Jeremy volvió a suspirar. Esta vez pareció un suspiro de dolor más que de alivio.
-Donna me engañaba con David. Mi hermano es el verdadero padre de Zayn...
Me volví a quedar callada. Mis sospechas ya estaban confirmadas. Zayn no es hijo de Richard. Es nada más y nada menos que su sobrino
-¿Y por qué te has hecho cargo de un hijo que no era tuyo, Richard?
-Porque cuando tuve a Zayn en mis brazos por primera vez deseé con toda mi alma que de verdad fuera mío. Y con mentira o sin, nadie iba a quitarme ese deseo.


NOTHING IN MY WAY (Zayn Malik & Tn_____)Dove le storie prendono vita. Scoprilo ora