La vida es bella, tan maravillosa y tan curiosamente bella. Aunque pase lo que pase se sabe que el amor siempre va a estar de nuestra parte.
El amor existe de formas inimaginables, y muchas veces existe a nuestro alrededor pero no queremos darnos cuenta de lo que en realidad sucede.
El amor se da para todos, eso creía y sigo creyendo.
No es una historia de un amor perfecto pero les puedo asegurar que sí de un amor verdadero.
Soy taxista, mi vida se centra en llevar a todas las personas que soliciten mi servicio a las partes que ellos deseen.
La verdad no le pongo mucha atención a las personas que se suben a mi taxi ya que las personas suelen ser crueles, no soy muy socialista prefiero observar y callar la mayoría de veces.
Es un trabajo aveces bueno y aveces no tanto, pero, no les vengo a hablar sobre mi trabajo si no sobre lo que sucedió y sigue sucediendo en él.
Un nuevo día, me levanté muy temprano para poder ganarme la vida en cierto modo. Ahí estaba yo, disponiendo sólo de mis pensamientos que me acompañaban todo el día, no acostumbro hablar con mis pasajeros porque aveces no les interesa lo que yo les puedo decir o simplemente porque no me gusta.
Vagaba por toda la ciudad, llevando pasajeros de una parte a la otra. Solo intercambiando palabras a la hora de pagar, o cuando se subían.
Toda la mañana había sido muy atareada, pero ya había pasado. Me dirigía a las orillas de la ciudad, porque en el centro ya no había nada que hacer ya que ningún pasajero acostumbra salir a esa hora.
Ahí estaba una chica, y baya que era una chica... Estaba en la cera de la que probablemente era su casa, desde lejos la pude ver y lo único que deseaba era que ella solicitara mi servicio, lo deseaba tanto que comencé a desacelerar para asegurarme que me pudiera ver...
La pude ver desde el vidrio frontal. Ella me miro sin hacer ningún gesto, cuando pasaba junto a ella extendió su mano indicándome que la llevara a algún lugar.
Me paré junto a ella y se subió sin decirpalabra... le pregunté que si las llevaba a algún lugar... No me respondió... Me dijo que solo necesitaba respirar... Solo necesitaba aire...
No sonaba tan bien...
Lo primero que pensé fue en llevarla por todo la ciudad sin ningún lugar en específico.
La miraba por el retrovisor, parecía cansada, triste, enojada, no se; estaba mal era lo único que sabía...
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El taxista
RomanceKatherine no es una chica tan común en el Planeta pero Jose tendrá la oportunidad de enamorarla y de hacerla su chica loca. Una historia llena de amor y de giros inesperados...
