Tocarte (Explicito)

9 0 0
                                        

Cerré la puerta, tu te apoyaste sobre la mesa mirándome, con una sonrisa en tu rostro. Me acerqué, te sentaste en la mesa abriendo tus piernas para abrazar mi cadera con ellas. Te besé, sentir tu tibia saliva, tus suaves labios me excitaban. Podría besarte todo el día si quisiera.

Te bajaste de la mesa apartándome. Me tomaste de la mano y me llevaste a mi cuarto. Cerramos la puerta. Apagué la luz, aún era de día y se veia la luz del sol entrar por la ventana. Te tiraste en mi cama. Me subí encima tuyo. Aún estábamos vestidos, así que te besé el cuello. Te desvestí dejándote en ropa interior. Y tu a mi igual. Te besé, me abrazabas mientras que una mano tuya se acercaba lentamente a mi pene. Lo acariciabas con tus manos tan suaves y delgadas. Apoyé mi dedo sobre tu ombligo y fui bajando lentamente hasta llegar hasta abajo. Te acaricie y tu sólo tensionaste tus manos y soltaste un pequeño gemido en mi boca. Te deje de besar para terminar de desvestirte. Estabas totalmente desnuda. Y yo igual. Me acosté entre tus piernas y empezé a besar tu cuello. Fui bajando hasta tus senos, tu ombligo, tu vagina. Entrelazaste tus dedos en mi pelo, agarrando mi cabeza, soltando un gemido casi mudo. Agarraste fuerte la almohada. Cada vez estabas más húmeda. No quería dejar de darte placer con mi lengua. Aún así me agarraste del pelo y me apartaste. Te levantaste y de un empujón me acostaste en la cama. Besaste mi cuello, y bajaste hasta mi pene. Lamias la punta tan rápido que me daba escalofríos. Sin más lo metiste en tu boca, dejándolo entrar en ella hasta estar completamente dentro. No podía explicar como se sentía eso. Lo metías y sacabas de tu boca tan suavemente, tan delicadamente. Luego te subiste a mi, me besaste y tomaste mi pene, lo acariciabas en tu vagina una y otra vez. Te tomé de las caderas, y metiste mi pene en tu vagina. Gemimos sin despegar nuestros labios. Me encantaba escucharte gemir, entrar y salir de ti y sentir como me apretabas. Sentir como tus manos se tensionaban, como te estremecías cuando tocaba tu espalda. Te abraze, y en un movimiento me puse de nuevo encima tuyo. Las horas pasaban y nosotros no nos cansábamos, aún estando exhaustos seguíamos. Eyaculaste y algo irreal, casi conectados, eyaculé yo también. Me acosté junto a ti. Te miré, estábamos muertos. Aún así sonreiste. Y yo te devolví la sonrisa, respirando los dos tan fuerte. Con pocas fuerzas te acostaste arriba de mi, apoyando tu cabeza en mi pecho y allí te quedaste dormida.


You've reached the end of published parts.

⏰ Last updated: Sep 12, 2018 ⏰

Add this story to your Library to get notified about new parts!

BorradorWhere stories live. Discover now