Siempre después del preu íbamos a fumar un cigarro edward y yo, e incluso salíamos a pasear un rato por la ciudad, conversábamos nos contábamos nuestros secretos hasta que un dia, fuimos caminando a estación central todo normal, bajamos para tomar el metro, el se me hacer para despedirnos pero cada vez se hacercaba mas a mis labios, no sabia que hacer tenia pololo y no puedo serle infiel pero eso no le importo a edward se acercaba mas y mas, intentaba hacerle el quite onda para que no me lo diera pero me tomo de la cintura me susurro al oido y me dijo:- te deseo- fue un momento en el que las hormonas se revolotiaban y sentía su erección en mi vientre, podía persibir el deseo de tenerme, hasta que me lo dio, ese beso maldito en que me hizo confundirme y no fue un beso pequeño si no que fue un beso apacionado que me hizo olvidarme de todo, prácticamente nos besamos como por una hora, hasta el momento de irnos, se hizo tarde y tuve que irme, nuestros caminos se separaron, y a cada rato me preguntaba ¿por que habra pasado esto? ¿le gustare o solo me quiere confundir? ¿el destino me abra puesto a prueba mi fidelidad?. Eran preguntas que ni yo me podía contestar. Al llegar a casa vi a Jordán preparando la once, me miro fijo y me dijo : ¿te ocurre algo princesa? Pareces preocupada- lo mire fijo pero no le quise decir que Edward me había besado solo le respondí :- estoy cansada solo eso, estuvo intenso el preu- me creyó y con su voz tan tierna me dijo:- ven toma once y te vas a descansar recuerda que mañana es nuestro aniversario-. Oh mierda se me había olvidado que mañana cumplíamos 4 años concreto de relación, me sentía culpable por dejarme llevar por esa pasión pero después de estar con Jordán callo la noche y me fui a dormir pero surgió una interrupción.
