-¡AL AGUA!
¿Qué? No me da tiempo a reaccionar cuando el agua cubre todo mi cuerpo y el de Mike, me suelto de su agarre para mover los brazos y piernas y subir a la superficie, consigo llegar pero permanezco por segundos antes de volver a hundirme. Muevo con más fuerzas mis brazos cuando noto unas manos agarrando mi cadera, consigue sacarme con un solo movimiento, me agarro a su cuello de nuevo apretando más mi agarre para no resbalarme. Mi cuerpo se pega al suyo y no puedo evitar ponerme roja.
-¡No me vuelvas hacer eso!
-Vale, vale pero afloja un poco el agarre me estás ahogando.
No me daba cuenta de lo fuerte que le estaba agarrando, me separo un poco pero sin soltarme de su cuello, tiene posicionadas sus manos a ambos lados de mi cadera y consigue mantenerme a flote.
Bajo mi mirada hasta sus manos y noto como la piel se me vuelve a erizar, mis mejillas se tornan de un color rosado de la vergüenza que estoy sintiendo en éstos momentos.
Mike se da cuenta y me sonríe de vuelta.
-Me encanta cuando te ruborizas y se te pone la piel de gallina por mi toque.
Bajo la vista hasta el agua para no tener que hacer contacto con sus ojos, no podría evitar permanecer mirándole sin ruborizarme.
-Bueno te voy a ayudar un poco a nadar, espero que no seas muy torpe o seré yo quién te ahogue de desesperación.
Mi cuerpo se tensa al instante y mi preocupación aumenta, no tenía que haber venido. Mike lo nota y me aprieta más contra él.
-Era una broma no tengas miedo no soy un maldito ogro.
-Bueno eso está por ver...
La risa se me escapa y me tapó la boca con una mano, no puedo creer que le dijera eso sabiendo que mi vida depende de su agarre. No puedo contener más la risa y estallo a carcajadas. Para otra cosa no pero para las bromas...
-Te crees muy graciosilla ¿no? Pues veremos como te desenvuelves tu sola.
Mike me suelta y al instante mi cuerpo reacciona moviendo las manos y pies sin parar, el agua llega a mi boca y me atraganto.
-No puedo creer lo torpe que eres.
No soy torpe, no se nadar que es diferente.
Me vuelve agarrar de la cadera pero dejándome tumbada.
-Ahora mueve los brazos y piernas.
Asiento y hago lo que él dice, tras transcurrir un buen rato moviendome sin parar dejo de salpicar y me quedo quieta para descansar y recuperar el aliento.
-Venga otra vez.
-Ya estoy cansada podríamos parar un rato please.
Niega con la cabeza y me obliga a volver a tumbarme y a mover las piernas y brazos, me paso otro buen rato así, de seguro mañana tendré unas enormes agujetas y no me podré mover en dos días.
De pasar tanto rato así ya no noto el agarre de Mike pero sigo moviendo cada extremidad de mi cuerpo.
-Bueno por lo menos ya no te hundes aunque pareces un pato.
Me giro para ver a Mike y veo que tiene los brazos cruzados y una sonrisa en su cara, ¿porqué tiene que ser tan perfecta su sonrisa? Un momento...
-¡No me estás agarrando! Ya no me hundo.
Dejo de mover mis brazos y piernas para descansar y me vuelvo a hundir otra vez.
Los brazos de Mike pasan otra vez a mi cadera para sacarme, al salir abro mis ojos y me encuentro a Mike riéndose sin parar.
-Hanna no puedes parar de mover las piernas o te hundes, ¿pensabas que ibas a flotar sin mover el cuerpo?
-No te rías idiota es que no me di cuenta.
