Capítulo 15

1.6K 92 0
                                        

¡Qué nervios! En menos de dos días conoceré a los padres de David.. ¿Que me pongo?
Fui a pedirle consejo a Sarah, tiene mejor gusto que yo.

-¡Me alegra que me pidas consejo!

Su tono era animado y entusiasta, amaba que le pidieran consejo y que la escucharan.

- Ya sabes que solo tengo dos vestidos bonitos.

Le dije mostrando dos vestidos arrugados de dentro de mi bolsa.

El primero era un vestido con la parte del busto vaquero, con tres botones marrones puestos vertilcalmente y simétricamente en el medio.
La parte restante tenía un fondo blanco con flores rosas estampadas.

El segundo me gustaba, tenia el busto blanco con pequeñas flores moradas, una cinta morada oscuro que pasaba por la cintura, el resto, completamente capas de tela morada.

Pero, pese a lo bonitos que eran no me convencían.

-Creo... Que tengo uno perfecto.

Buscó en su armario y me enseñó un vestido blanco, con rosas rojas y hojas verdes, puestas sin ninguna simetría ni orden, la cintura era ajustada, y realzaba el busto.

-Es... Perfecto, -la abracé- estoy lista.

Decidimos ir a dar una vuelta y comprar unos complementos.

Primero fuimos a Le Petite Detail, cogí un collar, el cuál era una cadena bañada en oro. Tenía una figurita de mariposa con diamantes falsos.

Llegó el día, me preparé y pinté mis labios con un rojo muy leve, me puse unas medias negras y mis bailarinas rojas.

Llegué a casa de David, su madre me abrió, iba muy bonita, con un vestido simple morado oscuro con un cinturón color plateado.

El padre iba mas simple, un pantalón gris y una camisa azul con rayas grises.

David iba guapo, iba simple pero guapo, una camisa blanca y un pantalón negro, sería simple, sí, pero le quedaba genial.

Nos sentamos a comer.

-¡Comida china! Que bien - dije.

-Me alegro que te guste- dijo sonriente la madre.

-Y... ¿Cómo os conocisteis?- el padre me miró.

<<Qué David se invente algo por favor>> pensé.

-Bueno, pues yo veía a Jane salir de el instituto, la ví muy bonita, pero me no sabía que decirle. Se lo conté a los mamones de mis amigos que fueron a enterarle, yo... Claro... Estaba celoso y los golpeé,- reí, al igual que su madre, su padre escuchaba y comía- Jane se asustó, pero le pedí salir...

-No estaba muy convencida pero insistió tanto que fue imposible decir que no.

La madre rió y por extraño que parezca, el padre también.

-Que bonito- dijo la madre.

Charlamos hasta que la velada acabó, me despedí de los padres con dos besos en las mejillas y de David con un beso en otra parte...

Mi DonWhere stories live. Discover now