Narra Sara.
Llegó la noche. Decidí salir con Sofía y Lara. Salimos de discoteca en discoteca, o de bar en bar.
No quería pensar en que esta mañana estaba tan bien con David, y ahora. Por una tontería, paranoias suyas, estábamos mal.
Sofía me dijo que no pasaba nada. Que su primo era idiota. Que se le pasaría en un día o dos, y pediría perdón. Así que decidí olvidarlo todo por esta noche, y pasármelo bien con buena compañía. Estas dos perras que amo.
Carlos salió con nosotras. Cuando les expliqué que no era hetero, dijeron que no había problema. Tuvimos problemas la última vez que una de nosotras trajo a un amigo a nuestras salidas.
Así que juramos no llevar más chicos. Pero Carlos es distinto. Es mi mejor amigo. Lo amo. Y, agh, es gay, no les va a pasar nada a ellas. Pero de Troy no me responsabilizo.
'Já, te sientes mala. ¿No?'
"Cierra la boca, conciencia."
Troy es idiota. No puedo decirle a Carlos que no se fije en él. Ya son mayorcitos los dos. Y aunque Troy no sea gay, puede arreglárselas para manejar una situación comprometida.
Salimos, y entre copas, risas y bailes, se nos pasó la noche. Vi mi reloj. Ya eran las 7.
¡¿Las 7?!
Troy le dirá a mi hermano, y mi hermano me matará.
13 llamadas perdidas;
7 llamadas perdidas David.
4 llamadas perdidas Troy.
1 llamada perdida Mamá.
2 llamadas perdidas Raúl.
Hoy me matan. Me llevo las manos a la cabeza, y Carlos se acerca a mi preocupado.
- Sara, ¿que haces con la cabeza escondida entre las piernas? ¿Ha pasado algo?
- Nada. Solo... ¿Vendrás a mi funeral?
- ¡¡Qué!! ¿Que ha pasado para que digas eso? -Pregunta muy alarmado, con esa voz grave que le sale.
- Mira la hora. Y 13 llamadas perdidas de la retahíla de mi familia.
- No te preocupes. Estabas dormida, y quedaste dormida conmigo en... Eh... ¡Casa de Lara! -Dice emocionado.
- Puede colar.
Y con esa disculpa, fuimos junto a Lara, a contarle lo maquinado. Cuando, el chico con el que bailé toda, toda la noche, se acerca.
- ¡Ey! ¿Vas muy pedo, o te acuerdas de mi?
- No voy pedo. Que quieres.
- Presentarme. No se puede dejar escapar tan buena bailarina.
- Soy Sara.
- Yo Quique.
- ¡¿Quique?! Shit. ¿No sabes quien soy?
- Sara, la chica de David, pero por bailar y charlar no pasa nada.
- ¿Y tú no sabes que traicionaste a tu amigo, esa noche en la playa? -Le grito para que me oiga, con el error de que cambiaron de canción, y se enteró toda la discoteca.
- ¡¿What?? ¿Traición? -Viene diciendo Carlos, a mi lado.
- No, no, -comienza a defenderse Quique.- No traicioné a nadie esa noche. Esa noche todavía no habías ni besado a David.
- Naaaaaaaaaaaaaaahhhhhh.... -Grité, frustrada.- En el agua. Mi asma. Su beso. La jugada maestra. El frío. La manta. El coche. La ropa. Tu beso. Dios....
En ese momento, entre el alcohol y la presión de la situación me pudieron, y me caí redonda al suelo. O mejor dicho, encima de Quique.
- No creí que quisieras ir tan rápido. Mala excusa para ir al baño conmigo. -Esas son las últimas palabras, susurradas en mi oído, por la voz de Quique, que recuerdo de la noche. Luego de un largo paseo de sus sucias manos, por mi cuerpo.
Más tarde, recuerdo una pelea entre Carlos y Quique.
Carlos me defendía.
¿Veis porque lo amo?
Carlos escuchó lo que me dijo, y le propinó el primer puñetazo, nada más me dejen los brazos de Sofía. El primero de muchos.
Cuando me quise despertar, en la mañana, es decir, un par de horas más alante de la pelea. Yo estaba en casa de Lara, con Carlos a mi lado, dormido, y un par de moratones en la cara, y un justificante de ingreso en el hospital más cercano.
A nombre de...
No puedo creerlo...
Quique Benítez.
Tras la pelea, lo llevaron a Urgencias.
Encima de buenas personas conmigo, protegiéndome, buena gente de no dejarlo morir desangrado en una cuenta de la discoteca.
Cuando me levanté de la cama, con cuidado de no despertar a mi amado amigo, salí a correr. De vuelta ese impulso que me dice que tengo que salir.
Y tras media hora fuera de casa, dos parques, tres plazas y una avenida, recorridas, entendí porqué el destino era tan perro.
Y me anoté una nota mental.
"Cuando el cuerpo sienta la necesidad de salir a correr. Lo mismo que en una peli de terror ir al baño, ¡¡es una trampa!!"
Toda mi desgracia esa mañana se resume en un nombre.
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¿Y si...? ©
RomanceQué pasaría si en un aeropuerto te cruzas con alguien. ¿Sabrías distinguir qué es esa persona para tí?
