Toshinori Yagi regresó a Japón y su meteórico ascenso continuó durante las edades de Bronce, Plata y Oro de su carrera. Cada rescate, cada enfrentamiento y cada aparición pública fortalecieron la imagen del héroe que siempre llegaba a tiempo y enfrentaba el peligro con una sonrisa.
No tardó en convertirse en All Might, el héroe número uno de Japón y el Símbolo de Paz reconocido en todo el mundo.
Su presencia transformó por completo al país. La tasa de criminalidad descendió por debajo del seis por ciento y una nueva generación comenzó a contemplar el heroísmo como algo más que una profesión. Para muchos jóvenes, ser héroe significaba alcanzar la misma cima que All Might; para los ciudadanos, su sonrisa se convirtió en la certeza de que, sin importar la magnitud del peligro, alguien acudiría a salvarlos.
Sin embargo, mientras Japón comenzaba a disfrutar aquella era de paz, la amenaza de All For One continuaba extendiéndose en las sombras. Su nombre apenas era conocido y sus movimientos no figuraban en registros públicos, pero Toshinori sabía que seguía en alguna parte.
Durante los primeros años de su ascenso, Toshinori conoció a Mirai Sasaki, uno de sus mayores admiradores. Mirai no se conformaba con observarlo desde lejos; estaba decidido a convertirse en su compañero.
—Agradezco sinceramente tu interés, joven Sasaki —respondió All Might la primera vez que lo abordó—, pero tengo una política muy estricta. Trabajo solo.
Mirai permaneció frente a él, serio, con los documentos que había preparado todavía entre las manos.
—Conozco esa política.
—Entonces también debes conocer mi respuesta.
—La conozco. No significa que vaya a aceptarla.
La sonrisa de All Might titubeó apenas.
Mirai regresó al día siguiente y también al posterior. Presentó análisis de operaciones anteriores, estadísticas de rescate, posibles mejoras en la distribución de recursos y rutas alternativas que All Might habría podido utilizar para reducir sus tiempos de respuesta. Cada rechazo solamente parecía motivarlo a preparar una propuesta más completa.
—No necesita a alguien que lo siga —le dijo en uno de sus encuentros—. Necesita a alguien que pueda observar aquello que usted no tiene tiempo de mirar mientras está salvando personas.
All Might cruzó los brazos.
—Eres persistente.
—Usted también lo es. Esa es una de las razones por las que lo admiro.
La insistencia de Mirai terminó derribando la resistencia de Toshinori. All Might aceptó que trabajara a su lado bajo el nombre de Sir Nighteye.
La asociación demostró su valor rápidamente. Mientras All Might actuaba como la fuerza imparable que respondía a los incidentes, Sir Nighteye analizaba información, calculaba movimientos y utilizaba Foresight para anticiparse a los peligros. Se convirtió en el cerebro de sus operaciones y en una de las pocas personas capaces de seguir el ritmo del héroe número uno.
Trabajaron juntos durante años. Con el tiempo, la confianza entre ambos creció lo suficiente para que Toshinori le revelara la verdad sobre One For All y la responsabilidad que había heredado junto con aquel poder.
En una de las etapas más intensas de su carrera, All Might regresó a Might Tower después de pasar setenta y dos horas resolviendo incidentes consecutivos. Había establecido un nuevo récord, y una multitud de periodistas lo esperaba frente al edificio.
Las cámaras destellaron en cuanto aterrizó.
—¡All Might! ¡Por aquí!
—¡Ha trabajado durante tres días sin detenerse!
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El Sol Emplumado | BNHA
FanfictionA sus veinte años, Quetzalcóatl es una heroína profesional de identidad desconocida, sonrisa radiante y fuerza arrolladora. Cálida, impredecible y apasionada por la lucha libre, Lucoa convertirá el cielo en su cuadrilátero mientras encuentra su luga...
