Martin era un chico que trabajaba en una tienda de ropa mientras intentaba salir adelante. Sin embargo, las cosas no habían salido como esperaba al intentar audicionar, por lo que tenía que dejar a sus hermanos menores al cuidado de su abuela.
Por otro lado, Adriana trabajaba como maestra y, durante los fines de semana, también hacía turnos como camarera en un establecimiento cerca de la tienda donde trabajaba Martin.
Un día, Martin de acercó como siempre lo hacía al bar , donde Adriana trabajaba. Sin embargo esa tarde se sentía distinta.
Él estaba decaído y sus ojos hablaban por si solos.
Una vez más la empresa le rechazó. Por más que lo intentaba se le hacía más complicado en lograr debutar.
Adriana que estaba aconsmbrada a verlo no tardó en notar en qué Algo le había pasado
Preparó la bebida que él solía pedir y se acercó a su mesa. La dejó frente a él
-Aquí tienes tu bebida de siempre
Martin levantó la mirada y le agradeció el gesto aunque a penas podía sonreír.
- Dime , ¿que pasó porque esa cara?-preguntó Adriana
Él se quedó por unos momentos en silencio sin saber de cómo decirlo . Finalmente soltó un suspiro y le contó de cuánto deseaba conseguir que lo aceptaran y lo frustrado que se sentía después de tantos intentos.
Adriana lo escuchó sin interrumpirlo. Sabía que Martín tenía muchas responsabilidades y que no podía permitirse rendirse fácilmente, pero también comprendía lo difícil que era
- Martin ,que te hayan rechazado no significa que no tengas la capacidad de conseguirlo.
A veces las cosas no salen como nosotros queremos , pero eso no quiere decir que tengas de dejar de intentarlo.
Martin bajo la Mirada a la bebida
Adriana le animo para que no pierda sus esperanzas y a pesar de las dificultades siga luchando por su sueño de ser Idol.
Desde ese día ,Martin Tomó en cuenta las palabras de Adriana ,estaba dispuesto a cumplir su sueño y cuando lo hiciera le agradecería .
