Era otro día habitual en el desierto. El correcaminos corria, su ejercicio matutino diario. Probablemente se había desayunado uno que otro insecto. Sus patitas amarillas marcaban la arena, y está volaba a sus plumas, manchandolo de granitos de arena.
Mientras tanto, a través de unos binoculares, unos ojos amarillos se asomaban, obviamente de Wile E. Siempre intenta atraparlo; sus primos y primas felicitan que siempre intente atrapar a su presa con tanta dedicación y trayectoria como lo hace él. En especial, su primo más conocido; Ralph. Su mente recuerda que hace unos días, estaba charlando con él, mientras Sam dormía.
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Ralph: Entonces, ¿Aún no has atrapado a esa ave? - se sirvió un vaso de aguardiente, que el coyote miró con asco. Tenía una resaca intensa, pero no de alcohol. Si no de algo que le quedaba clavado en el pecho.
Wile : -Sacó un cartel- "No, es súper rápido, el que sea genio, no significa que sea atleta." su cara, obviamente, estaba llena de razón, y Ralph soltó una risita.
Ralph : Primo, eso ya no es tener hambre. - Sonrió está vez mostrando todos los dientes. Los ojos del coyote se ampliaron- Mírate, tienes ojeras, arrugas y casi no comes nada a menos de que ACME te mande latas de alimentos deshidratados.
Wile : "¿A qué te refieres?" Su cartel se agitaba con curiosidad, aunque ya sabía la respuesta.
Ralph hizo un mohín.
Ralph : Podrás ser un genio pero al parecer para esto eres un idiota. Estás obsesionado con el correcaminos, obviamente.
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Volvió al presente cuando oyó un "Beep beep!" Alegre. Tomó rápidamente los patines marca ACME , a los cuales le puso empeño, posiblemente cuatro meses en saber los límites de la velocidad en la física.
Le fascinaba a veces ver que el correcaminos siempre superaba ese límite. También quería estudiarlo. Se los acomodó y emprendió un camino furioso y veloz.
Estaba a punto de acercarse a él y atraparlo, cuando notó algo insignificante. Su cola azul moviéndose, tirando plumas por doquier. Mientras se movía de un lado a otro, sacando la lengüita de manera burlona. Movió las alas y aceleró más.
Carajo, le daba hambre o ... ¿Qué?
Intentó acercarse más y el correcaminos se movió más rápido. Wile notó y oyó un zumbido, como un arrullo para bebés. Este sonido lo distrajo y fue lo que lo hizo atraparlo, ya que cayó con el rabo entre las patas y al tratar de agarrarse de algo; encontró las patas del ave, este mismo pío y se pausó, con un leve sonrojo en su pelaje azul. Bajo la mirada, viendo con curiosidad al coyote. El hocico de Wile se topo con la punta del pico del Correcaminos.
Wile levantó la mirada, y apenado, la volvió a bajar. Sin embargo, tenía el impulso de hacer algo. Su lengua se abrió paso a sus comisuras y pasó por las patas del alado. Por alguna razón, el Correcaminos, zumbo en voz baja.
Wile sintió como un nudo se le hizo en el estómago y siguió lamiendo, provocando más zumbidos del Correcaminos. Tal vez su diagrama tenía razón, si sabía a algo; pero a café, eso podría explicar lo energético que es el macho.
El coyote soltó un gruñido y se levantó casi de golpe, sosteniendolo bien fuerte del cuello con ambas manos. El Correcaminos lo miro, curioso. Wile tumbo al ave cerca de un saguaro y contra la arena; estallaron en besos o lo más cercano que un correcaminos y un coyote podían darse. La lengua del coyote invadió el pico del correcaminos, y en respuesta a esto soltó otro sonido. Wile siguió, mirándolo a los ojos, quería oír más. Fue ahí cuando el miembro rosa se alinio contra la cloaca y el correcaminos entrecerró los ojos, suspiró fuerte cuando lo sintió frotarse y sintió como comenzaba a humedecerse. Pensó que posiblemente su apareamiento iba a ser con una correcaminos muy guapa, pero bueno, ya vimos que no.
El coyote, al notar sus reacciones, alzó una ceja y sonrió peligrosamente. Deliberadamente, metió la punta, y entrecerró los ojos al hacerlo, jadeando; estaba muy apretado ahí dentro.
Su falo comenzó a moverse hasta adentro, y los ojos del correcaminos rodaron hacia atrás, era insoportable está cantidad de placer y llenura que Wile le proporcionaba. Intentó acostumbrarse, pero incluso cuando respiraba sentía más profundo a Wile.
Mientras tanto, el canido jadeaba pesadamente, estaba súper adentro, se sentía sensible y húmedo. Jamás había estado dentro de alguien; y mucho menos de un ave por supuesto, pero algo en su mente le dijo que se moviera, e hizo caso a esta voz.
Su órgano viril recubría cada pared y centímetro del alado azul, haciéndolo retorcerse y piar más fuerte, como chillando. No sabía que otros animales podrían verlos, y eso le excitaba aunque le diera vergüenza admitirlo. Su interior goteaba hasta el suelo y estaba tan abierto que sus patas temblaban, incluso para un atleta como él.
El correcaminos agitó una ala y sacó un cartel. "Más"
Wile le dió lo que pedía y se movió más rápido y fuerte; era delicioso sentir el relleno entero del coyote, sentirlo tan profundo, tan bien. Era perfecto. Se lo comió, pero de alguna otra forma.
El coyote embistió hasta las bolas , y el correcaminos chilló más fuerte, sus ojos se abrieron como platos... Y después rodaron hacia atrás.
Wile, al ver el rostro del correcaminos, sintió algo hervir en su pecho y su corazón, que se consumía hasta en su vientre, y explotó en mil pedazos, corriendose dentro.
Mieeerda. Se sintió increíble.
El correcaminos se sentía tan lleno que su estómago amenazaba con hincharse y sus ojos con derramar lágrimas. Se corrió justo en cuanto el coyote jadeaba , lamiendo sus plumas. Pasó eso y casi de inmediato, el nudo se formó. Ambos gritaron, el correcaminos moviendo las alas desesperadamente, y el coyote gruñendo.
Ambos quedaron resbaladizos y muy cansados; no fue hasta que el nudo dejó de hincharse, Wile salió. Suspiró y bajo a la altura del correcaminos, es decir, en el suelo. Recostados. El correcaminos se levantó con una rapidez que lo hizo casi marearse y se fue. Wile pensó "Oh genial, tuve sexo con un ave y ahora me abandona" aunque no podía ocultar la decepción y tristeza que crecía.
Así que se hizo bolita (como suelen hacerlo los canidos) y cerró los ojos, a veces emitiendo chillidos bajos.
Sin embargo, el correcaminos volvió con bastantes ramas atadas a su lomo y algunas en su boca (si, si eso le tardó tanto a un ave increíblemente rápido como el correcaminos, imagínense cuántas ramas fueron). El coyote lo miró curioso y vulnerable, y el correcaminos soltó el famoso "beep beep" de nuevo, sacó un cartel. "Es para un nido."
Iba a hacer un nido, para el coyote y para él. Empezó a construirlo con su característica velocidad.
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En cuanto Ralph se enteró...
Escupió el vaso de agua fría directo en Sam, quien también estaba tan atónito, tanto así que no golpeó a Ralph (sorpresivamente).
Wile: ¿Qué? ¿Por qué me miran así? Su refinada voz resonó, desde que atrapó al correcaminos, puede hablar, cumpliendo la promesa de su padre.
Ralph: O sea, ¿Tu esposo es una ave? ¿Tu presa?
Wile asintió. Sam y Ralph cayeron desmayados.
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Hambre de Ti
FanfictionEl coyote se da cuenta de algo que está involucrado con su amigo del desierto, el correcaminos. tiene hambre o ... hambre de otra cosa?
