-¿Cómo? ¿Por qué? -pregunto, exasperada.
-Allisson, es tu responsabilidad. -reclama el Rey.
-No. -me niego- No me voy a casar con un hombre al que no conozco de nada. Apenas tengo diecinueve años, joder.
-¡Allisson! Cuida tu vocabulario. -me riñe mi padre, cruzándose de brazos- Te casarás con el príncipe Carlos y punto. Es un buen muchacho, no sé por qué no quieres casarte con él. -frunce el ceño, entre confundido y harto de esta conversación- Todas las chicas quieren casarse con él, no entiendo cual es tu problema.
«¿Y si me clavo una estaca en el corazón?»
-Pues que se case con ellas, con todas ellas, yo no quiero.
-Allisson...
-Nada de "Allisson", padre. No me pienso casar con un chico al que no conozco de absolutamente nada, y muchísimo menos con un chico al que no amo. -puntualizo, exasperada.
-Ya lo sé, hija. -mi padre suspira con cansancio- Pero es lo que hay, o te casas con Carlos, que es un buen chico, o te casas con Leo, que es un arrogante mandón. Tu decides.
«Mierda»
KAMU SEDANG MEMBACA
¿Me permites robar tu corazón?
Fantasi¿Nunca han sentido la necesidad de romper las reglas? Bueno, Allisson Achemberg vivía constantemente rompiéndolas. Como princesa heredera, todos esperaban la obediencia y la elegancia de Allisson, aunque ella era todo lo contrario. Se supone que las...
