Capítulo 1

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El sol de mayo no es amable. Es una presencia física que aprieta la nuca, derrite el asfalto y vuelve el aire espeso como jarabe. En las instalaciones del Tec de Monterrey, el calor se mezcla con el olor a césped recién cortado y a cloro de la alberca olímpica cercana. Es un día perfecto para que todo salga mal.

Teus se ajusta la playera del Tec, el azul Tec con letras en negro y el blanco de el logo era casi cegador bajo esta luz. Está sentado en una silla de plástico demasiado pequeña para su framed corporal, en el auditorio con aire acondicionado que solo ruge, no enfría. A su alrededor, otros diez Coaches representantes de varios deportes y facultades, todos víctimas del mismo destino: el "Comité Interuniversitario de Deportes 2026". Una creación burocrática diseñada para aparentar colaboración entre el Tec y su eterno rival, el TecMilenio.

—Bueno, ya que estamos completos —empieza una mujer con traje sastre y sonrisa de funcionaria—. El objetivo de este comité es simple: organizar el torneo intercampus más grande de los últimos 20 años. Esto incluye logística, patrocinadores, promoción y, crucialmente, asegurar que ambos institutos brillen.

Teus suspira entre dientes. Tiene un partido en tres horas, dos entrenamientos más esta semana, y los padres de sus jugadores esperando resultados. Lo último que necesita es perder tiempo en juntas absurdas con la gente del Milenio.

—Para ello, hemos decidido que la co-presidencia del comité recaerá en dos de nuestros atletas más destacados y ahora Coaches. Del Tec de Monterrey, el Coach del equipo de fútbol masculino y femenil, Teus.

Teus asiente con una breve inclinación de cabeza. Esperaba algo así. Su rendimiento en la cancha lo había colocado en el radar de las autoridades. Acepta, parte del deber, parte del juego de la imagen. Su vida es una serie de movimientos calculados para mantener la narrativa intacta: el atleta, el líder, el mejor Coach de fútbol del Tec Monterrey.

—Y del TecMilenio...

Teus dejas de escuchar por un segundo. Su mirada vaga por la sala. No le importa quién sea el otro. Solo será un obstáculo más, una voz discordante en un coro del que ya no quiere formar parte.

—...el Coach del equipo de voleibol masculino y femenil, Alexs.

El nombre perfora su apatía. Alexs.

La figura se levanta de una silla en el rincón opuesto, donde había estado casi invisible, absorbida por la sombra. No era alto, pero sí bien plantado. Llevaba el jersey del Milenio, un verde deportivo que ofendía la paleta de colores serena del Auditorio. Pero lo que realmente captó la atención de Teus no fue la ropa, sino la actitud. Era una mezcla de desafío y desinterés, como si la junta fuera una broma de mal gusto y él el único que entendía el chiste.

Sus ojos se encontraron con los de Teus desde el otro lado de la sala. Una chispa. No de reconocimiento, sino de clasificación. Se estaban midiendo. Instintivamente. Como dos machos en territorio disputado, aunque uno de ellos, según los rumores, no jugará en ese equipo.

Teus apretó la mandíbula. Conocía el nombre por reputación. Alexs era el ex-líbero del equipo de voleibol del Tec Milenio antes de convertirse en su Coach, conocido por su agilidad en la cancha y su lengua afilada fuera de ella. También, y de forma más notoria, por ser abiertamente gay en un ambiente deportivo que, para bien o para mal, todavía se esforzaba por fingir ser heteronormativo. No lo ocultaba. No lo gritaba en los techos, pero no lo negaba. Para Teus, que había construido su vida en un cimiento de control y percepción, esa franqueza era algo así como andar por la vida con un cartel que decía "puedo explotar en cualquier momento".

—...un placer contar con su liderazgo, Alexs —terminó la funcionaria, ajena a la electricidad que ahora llenaba el espacio entre ambos co-presidentes electos.

Contra Ti (Teus x Alex)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora