Yeimy
El retumbo del bajo todavía me vibraba en las costillas. Llevaba tres meses montada en un avión, cambiando de hotel cada dos días y cantando hasta quedarme sin voz, pero estar de vuelta en Medellín era otro nivel. El camerino olía a sudor, champaña cara y la locura de haber llenado tres estadios seguidos.
-¡Salud por los Reyes del Flow, hps! -gritó Cris Vega destapando una botella que bañó el suelo de espuma.
Todos gritaron Axl, Erik, Irma, hasta Drama que estaba a un lado sonriendo. Sentí los brazos de Charly rodeándome la cintura por detrás. Su aliento caliente me rozó el cuello y me pegó a su pecho con esa energía desbordada que siempre trae después de un show.
-Lo volvimos a hacer, Yeimy... Decíme si esto no es una chimba, mi amor -me susurró al oído, dándome un beso en la mejilla.
Sonreí y me giré para mirarlo, pero de repente el camerino me dio una vuelta completa. El olor dulzón de la champaña mezclado con el perfume de Charly se me metió por la nariz y me dio una patada en el estómago. Un mareo denso, helado, me cortó la respiración.
-Pará... Charly, soltame un segundo -murmuré, quitando sus manos de mi cintura.
-¿Qué pasó? ¿Estás bien, princesa? -la sonrisa se le borró de la cara al instante.
-Es el cansancio... voy al baño.
Me escabullí entre la gente sin mirar a nadie. Me encerré en el baño del camerino, le pasé el seguro y me apoyé contra el lavamanos, tratando de tomar aire. Abrí mi bolso con las manos temblándome. Ahí estaba la cajita de la farmacia que había comprado a escondidas por la tarde. Ya no podía seguir culpando al jet lag ni a la fatiga de la gira.
Charly
Me quedé mirando la puerta del baño con la botella en la mano y un nudo en el cuello. La música afuera seguía retumbando y la gente estaba en su cuento, pero a mí se me bajó la calentura del show de un golpe.
-Pá, ¿y mi mamá qué? -se me acercó Erik, limpiándose el sudor con una toalla-. Lleva varios días como rara, apagada.
-No sé, mijo... dice que es el desgaste de la gira, pero a mí esa maricada no me cuadra -dije, mirando a Erik y luego a la puerta cerrada.
Yo a Yeimy la conozco centímetro a centímetro. Sé cuándo está cansada, cuándo está furiosa y cuándo me está ocultando algo. Lleva semanas comiendo a deshoras, oliendo la comida y arrugando la cara, esquivándome la mirada cada vez que le pregunto qué le pasa.
-Axl, bajale a esa joda un momento -ordené, tirando la toalla sobre la mesa.
-¿Qué pasó, Charly? Estamos celebrando, pa -protestó Cris Vega.
-Que le bajen, dije.
Dejé la copa a un lado y me acerqué a la puerta del baño. Apoyé la mano en la madera fría. Tenía una corazonada atravesada en el pecho, un presentimiento de esos que te mueven el piso y no sabés si asustarte o arrodillarte a dar gracias.
-Yeimy... -toqué suave con los nudillos-. Abrime la puerta, amor. Decíme qué es lo que tenés.
Yeimy
Escuché los nudillos de Charly contra la madera y el corazón se me quiso salir del pecho. Miré el plástico blanco sobre el lavamanos. Dos líneas rojas, claritas, marcadas con una precisión que me dejó sin aire.
Embarazada.
Se me vinieron encima veinte años de sombras, la prisión, el miedo, la rabia... pero al mismo tiempo sentí una tibieza extraña en el vientre. Un regalo de la vida en medio de tanta mierda superada. Un bebé de Charly, pero esta vez nacida en la luz, sin secretos, sin sed de venganza.
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LRDF3 •A Nuestra Manera•
RomanceNo me juzguen estoy aburrida y tenia esto en mente desde hace como tres días. 💗 Y pues ya que estamos haciendo la 4ta hagamos también un arreglo con esa temporada tan fea que nos dieron... Esta historia comienza seis meses después del fin de la se...
