Hola chicos, otra historia, esta vez de Amanatsu, aun no tengo muy claro como sera. tampoco saldra su capitulo rapido pues aun tengo la de "El consultor" y necesito trabajo.
paganme hijos de perra, en fin, como dato curioso, cada capitulo de esta historia tendra el nombre de una cancion de amor.
esta vez es Complices, de Los vaguens. Me inspire en ella para escribir esta historia.
El consultor tiene fracmentos de poemas. en fin, adio
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Fue un día horrible, esta noche como cada una de mis noches termino como una broma de mal gusto que el mundo escribió exactamente para mi, ¿de verdad?, ¿que hice yo en mi otra vida?, ¿fui la que dejo abierta las puertas en constantinopla?, ¿acaso fui de los judíos que crucificaron a Jesus?, ¿fui Jack el destripador?.
No lo se, no tiene sentido que me vaya tan mal en el amor, ahora mismo estaba sentada en uno pequeño restaurante esperando a un idiota que seguramente ya escapo por la ventana del baño... es horrible, al menos no pidió nada caro como la otra vez.
Una mesera llego, me miraba apenada... por favor, no me mires asi, me harás llorar.
– Disculpe... señorita – Bueno, al menos me dice señorita – Su... bueno... ¿cita?, escapo por el baño...
La mesera me miraba incomoda, parecía sentir lastima por mi, quería decir algo pero como siempre, nada salio de mi, solo un profundo suspiro de cansancio demasiado familiar.
– Si... me lo imagine – comente sin mas, la mesera pareció querer decirme algo, pero no lo hizo, sus ojos café de dirigieron a la cocina antes de irse con un rápido gracias.
Ahora estaba sola de nuevo, escuche algunos murmullos sobre mi en algunas mesas al rededor pero para este punto de mi vida... verdaderamente no me importa, solté otro amargo suspiro antes de que la mesera se acercara de nuevo, era linda, era joven... tenia grandes pechos, por su puesto, volví a pensar que el rechazo que los hombres tiene por mi es por mi cuerpo, pero no tiene sentido, ¡Fuimos nosotros que iniciamos el fetiche de las lolis!, ¿ahora resulta que no hay ningún tipo con un fetiche extraño que me elija?... Dios mio, en que estoy pensando.
De verdad que iba a llorar esta noche.
– Hable con el chef... el vio lo que paso, me dijo que no se preocupe por pagar – La mesera me dijo palabras tan amables... ¿tal vez ir con las mujeres no estaría mal?... espera, ese anillo es de compromiso – Asi que puede irse.
– ¿De verdad?... no lo s... se siente como aprovecharse – comente con vergüenza, las personas a mi alrededor volvieron a murmurar cosas de mi, la mesera lo noto.
– No se preocupe, el chef es una buena persona y quiere ayudar, puede irse.
– Muchas gracias – le dije con la voz a nada de quebrarse y saltar al llanto, salí de allí con pasos rápidos agradeciendo a todos los trabajadores, prometo que volveré, algun día, cuando se olviden de mi todos y pueda volver.
Daba pasos largos por la acera, sola, como siempre, solo quiero saber... ¿por que?, templos, limpias, app de citas, citas a ciegas, matrimonio por correo, ¿de verdad?, ¿por que me va tan mal?, nada ha funcionado, aun recuerdo cuando mis padres se burlaban de mi sobre como mis amigos hombres eran mis novio y siempre les decía con gritos que no, pobre y estúpida Konami de 7 años, no sabes la maldición que te auto pusiste.
La luz de una tienda 24 siete ilumino mi camino, con el dinero que me ahorre gracias a ese chef podría comprarme unas cervezas, ¿pero de verdad gastare este acto de buena fe en alcohol?... si, creo que si.
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Complices
FanfictionAmanatsu Konuki un dia pidio un deseo, lo pidio a los Dioses y a los demonios, lamentablemente los Dioses estaban ocupados riendose de su tragedia.
