-Cuenta la leyenda que hace muchos siglos, un joven y noble caballero vivía en aquella torre- la persona que contaba la historia señaló las ruinas que se apreciaban a través de la ventana –su nombre se ha perdido con el correr del tiempo, pero su valentía y su bondad han vencido al olvido. Por su gallardía y por su fortuna, muchos hombres lo deseaban como yerno, y qué decir de las doncellas que deseaban convertirse en su esposa, quizá por ello monsieur de Saint Noir se sintió halagado cuando su hija fue elegida por el caballero de la torre. Cuando comenzó el invierno de ese año, la hija de Saint Noir fue llevada a la torre para vivir ahí con su nana hasta después de la Natividad, cuando se celebraría el matrimonio. Ese invierno fue en verdad difícil, las nevadas que cayeron fueron las más terribles que se habían visto en años en la región. Un día, el joven caballero de la torre salió y se internó en el bosque porque tenía que atender unos negocios en una villa cercana, y esos negocios requerían de su atención inmediata. Esa noche la peor de las nevadas cayó en la región; en la torre reinaba la preocupación por el señor de la torre porque no se sabía que había pasado con él ni con aquellos que lo acompañaban. Y la preocupación llegó a su punto álgido cuando uno de los sirvientes regresó a la torre a pie con la ropa desgarrada y muerto de frío, y cuando lo interrogaron, el pobre hombre les contó que la nevada los había encontrado en el bosque antes de llegar a la villa, buscaron refugio en una cueva pero no todos habían logrado llegar a ella. La joven prometida del señor de la torre ordenó que le prepararan un caballo porque ella saldría a buscarlo; sin embargo, ese día no pudo hacerlo porque la nieve comenzó a caer de nuevo, así que la búsqueda comenzó hasta las primeras horas de la mañana siguiente. Para su mala fortuna, poco después del medio día se desató otra fuerte nevada por lo que la pequeña comitiva que había emprendido la búsqueda se vio forzado a regresar a la torre. La nevada se convirtió en una verdadera tormenta de nieve, de tal forma que, a pesar de que la comitiva no estaba tan lejos de la torre, arribaron a ella sólo algunos de los siervos que habían salido a buscar a su señor hasta poco después de la caída de la noche. Y cuál no sería su sorpresa cuando descubrieron que su señor había llegado a la torre poco después de que había iniciado la nevada. A ella nunca la encontraron- terminó de contar Aalis y le dio un breve sorbo a su copa. El silencio que precedió a la historia era impresionante y Aalis disfrutaba el efecto que su pequeño relato había tenido en sus invitados:
-¿En verdad nunca la encontraron?- preguntó AJ, Aalis sólo negó con la cabeza
-¿Y qué dice la leyenda de lo que pasó después de su desaparición?- inquirió Howie intrigado por el destino de la chica
-Pues nunca la encontraron, y hay diferentes versiones de lo que pasó- contestó Benoit –hay quien dice que la joven continúa buscando a su prometido en el bosque o que a lo mejor busca el camino para regresar a la torre, pero la verdad es que nadie sabe qué le sucedió porque nunca la encontraron
-Alguno niños dicen haberla visto paseando por el bosque o sentada a la orilla del lago, y el hijo de Paul Lefèvre, quien nos vende la leche, jura que la joven cuidó de él durante una nevada- la cara de incredulidad que AJ y Howie tenían ante el último comentario de Aalis era todo un poema -¡Pues es lo que él dice!- se defendió la chica
-¿Y la chica esta tiene un nombre o sólo es la-joven-prometida-del-señor-de-la-torre?- preguntó AJ
-Dicen que se llama Gabrielle- y justo cuando Aalis pronunció el nombre de aquella infortunada joven, las luces se apagaron. Benoit y Aalis lo achacaron a la nevada que estaba cayendo, y por si la luz se tardaba en regresar, Benoit bajó al sótano para verificar el generador y checar que la calefacción siguiera funcionando. Poco después de que Benoit regresó con ellos, todos se dirigieron a sus respectivas habitaciones.
Howie poco pudo dormir esa noche porque sólo estuvo pensando en la historia que sus amigos Aalis y Benoit les habían contado. Recién habían regresado a la gira por Europa después de las fiestas decembrinas, y por las nevadas habían tenido que posponer algunos conciertos, y esas dos semanas extras de vacaciones tanto él como AJ y su novia habían decidido pasarlas en el palacete de sus amigos Aalis y Benoit. Tanto estuvo pensando Howie en la trágica historia de Gabrielle que descubrió con cierto asombro que él estaba celoso del joven caballero de la torre porque ninguna chica había demostrado hacia su persona tanto interés ni un amor tan incondicional como Gabrielle había demostrado hacia su prometido. Howie sabía que podía considerarse un hombre que lo tenía todo, pero la verdad era que sentía un gran vacío en su corazón. Intentando dejar todos esos pensamientos de lado, Howie se acurrucó debajo de las cobijas e intentó dormir.
BINABASA MO ANG
Gabrielle
FanfictionPerdido en el bosque en el invierno, Howie Dorough conoce al amor de su vida... ¿fue real o fue un sueño?
