I | The Second First Time |

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A principios de año sabía lo que sentía.
Y sabía por qué me había alejado.
Había razones.

Por un momento pareció que el tiempo no había pasado.
Como si dos años fueran apenas una noche larga.

Volví a confiar.
Volví a entregar lo que había prometido
no entregar otra vez.
El corazón, sin condiciones. Sin armadura.
Como si las heridas pudieran olvidar antes que uno.

Quizás debí escucharlas.
Quizás las heridas saben cosas que
el corazón prefiere ignorar.

No me arrepiento de haber vuelto.
Eso sería mentirme.
Pero duele mirar lo que queda
cuando una esperanza se rompe después
de haber empezado a parecerse demasiado a un futuro.

Porque hubo palabras.
Palabras que se quedan.
Hace un tiempo fui la paz en medio del caos.
Después todo parecía diferente.
Hablábamos como si mañana nos perteneciera.
Hijos. Una casa. Un lugar para los dos.

¿Cómo no iba a creerlo?
¿Cómo no iba a emocionarme cuando el futuro parecía estar siendo construido entre dos?

Y ahora estoy otra vez aquí.
En el mismo lugar.
Con las mismas preguntas.

Me descuidé.
Dejé que mi confianza caminara delante de mí y cuando miré hacia atrás, ya no estaba.

Debí medirlo todo como mido las demás cosas.
Debí mantener la distancia. Ser más frío.
Mirar dos veces antes de creer.
Pero esta vez no quise hacerlo.

Quizás ese fue mi error.
No haber desconfiado de ella.
Haber dejado de desconfiar de mí.

Porque me convertí, por alguien,
en el hombre que había jurado destruir.

El hombre que entrega demasiado.
El hombre que espera.
El hombre que vuelve a creer.
Y ese hombre ya no quiero ser.

Ahora toca volver.
A mis objetivos.
A mi camino.
A las cosas que no dependen
de que alguien decida quedarse.

Porque algunas personas no necesitan matarte para destruirte.

Algo dentro se reconoce antes de que mi cabeza tenga tiempo de advertirme.

Te llevás las palabras que no dije,
el corazón que no debía entregar
y una parte de mí que otra vez
voy a tener que reconstruir.

Esta vez no voy a perseguir lo que se fue.
No voy a pedirle a una puerta que vuelva a abrirse.

Porque ya aprendí cuánto cuesta
volver a ser uno mismo después de haberse abandonado por alguien más.

The Man Who RemainedHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora