Finalmente había acabado.
Las bestias habían ayudado a su cometido, contener a Shadow Milk, o al menos lo que fue Shadow Milk. Él se encontraba acostado en el piso, el pecho le ardía de una manera extraña.
Finalmente había acabado.
Se repitió, sonriendo a duras penas. Su bastón seguía en su mano, y otra sostenía lo que, suponía, era su alma de mermelada.
Sintió la tierra moviéndose a su alrededor, no podía ver quién corría a su dirección. Su visión estaba nublada en los bordes, y la sordera temporal de sus oídos no ayudaba mucho, que digamos.
Sonrió nuevamente al ver a sus amigos. Oh, sus queridos amigos.
Hollyberry fue la primera en postrarse a su lado, hablándole entre gritos y lágrimas. Tal vez lo estaba regañando por sus métodos tan caóticos, pero habían funcionado.
Sentía cómo lo sacudía, cómo soltaba lágrimas encima de él y estás llegaban a empapar su masa.
Lágrimas de felicidad, quería pensar.
Sintió un entumecimiento en su cuerpo, un descanso rápido y podría estar mejor en la mañana.
Sonrió una última vez y cerró los ojos. Tenía tanto sueño, lidiar con su otra mitad no fue fácil. Y aunque quiso evitarlo, Shadow Milk era un hueso difícil de roer.
Sintió cómo lo levantaban del piso, seguramente Dark Cacao lo estaba llevando. Hollyberry había perdido un brazo y Golden Cheese estaba demasiado ocupada con SCOOP y el Árbol de Plata cómo para llevarlo.
Sentía una calidez espléndida, una relajación que jamás había sentido, ni siquiera en sus años cómo gobernante del Reino de Vainilla.
Sonrió nuevamente, bostezó, estaba seguro de que tomaría dos buenas semanas de descanso, Black Raisin podía lidiar con el Reino por un tiempo.
Se acomodó, sintiendo una fría cobertura contra su mejilla, debería poner calefacción en su ala médica, aunque no le molestaba la frescura de las sábanas.
Intento tomar el trozo de tela, acomodarla en sus hombros, que parecían llamar la atención del abrazador calor. Tenía un amor-odio con su Reino en el cielo, amaba el cálido sol abrazador, pero aveces era asfixiante.
Soltó otro bostezó.
Tenía que planear qué hacer, ahora que todo Crispia estaba a salvo. Una estatua estaría bien, para recordar a todos los que pelearon a su lado, ¡incluso una para las bestias! Una para...White Lily Cookie.
White Lily Cookie.
Enserio quería ver a su amiga, su nuevo aspecto, su nueva voz y su nueva sonrisa. Quería conocer a la nueva White Lily Cookie, aunque sabía que ya no se llamaría igual.
Otro bostezó. De verdad no sabía por qué aún no se había dormido, se suponía que ya estaba en la enfermería, ¿no?
Intento abrir los ojos, distinguir dónde estaba, miro a su alrededor, veía todo negro, metros y metros de negro.
¿Estaba muerto? No, así no se veía el Tarta-ro, entonces...
¿Dónde estaba?
Esa pregunta le hizo estremecer, haciendo que la calidez sea apartada por una ola de fría incertidumbre. ¿Dónde estaba? No lo sabía, y tenía miedo.
Sí no estaba en el Tarta-ro, ¿A dónde fue su alma, su cuerpo, su ser?
Intento tallar sus ojos. Sintió cómo su pequeña mano hormigueaba, extendiéndose y sacando pequeños brotes cómo si fuera un árbol.
Eso le incómodo.
¿Qué le estaba pasando?
¿Qué le pasaba a su cuerpo?
¡¿QUE HABÍA HECHO?!
La sensación le dió náuseas, apoyándose en, lo que se suponía, era el suelo de ese lugar.
No supo contener las náuseas, sintiendo cómo la bilis subía a su garganta, el sabor a gomita ácida lleno su boca, mientras expulsaba todo el contenido de su estómago.
Se sentía mal, enfermo.
Y las nuevas protuberancias de su cuerpo no le ayudaban mucho.
Limpió su boca con la manga de su túnica, abriendo los ojos, notando que no había nada frente suyo.
¿El vacío se había tragado su vómito? No, absolutamente no, sí no, se lo hubiera tragado a él también.
El hormigueo se extendió, no sólo a su brazo, sí no a todo su cuerpo. Su cara se sintió mal de repente, intento tocarse, pero seguía sintiendo su masa, seguía sonando, seguía crujiente.
Suspiro de alivió. No estaba muerto.
Intento respirar, pero el aire desapareció. Ese lugar era incómodo.
Le daba y quitaba cuándo quería, y eso le incomodaba. ¿Y sí le quitaba el suelo? No quería pensar eso ahora.
Intento apoyarse de la cama.
Y cómo si fuera un castigo... Cayó.
Únicamente sintiendo cómo el aire se escapaba de sus pulmones, y no podía llenarlos sin ahogarse en el intento.
Su cuerpo se adormeció, y él también, esperando el fuerte impactó de; lo qué sea que hubiera abajo, contra su masa.
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A Second Chance - PureShadow
FanfictionLuego de morir en batalla, el alma de Pure Vanilla es mandada a una realidad completamente diferente. Ahora ya no son migajas y dulces, ahora es un ser humano de piel, sangre, carne y huesos. Que ahora vivirá en un entorno escolar y tendrá que recu...
