Luces, Motores y Sonrisas
Desde los cinco años, Serena aprendió que la vida podía cambiar en un abrir y cerrar de ojos.
El accidente automovilístico que se llevó a su padre dejó una cicatriz profunda en su corazón, pero también un legado imborrable.
A su padre le apasionaban las motocicletas, y la última promesa que Serena le hizo fue clara: siempre llevar una sonrisa, mantener una actitud positiva y jamás rendirse hasta el final. Tiempo después, cuando su madre la abandonó para rehacer su vida con otro hombre, esa promesa se convirtió en el escudo de Serena frente al mundo.
A sus 17 años, en el último año de preparatoria (grado 11), Serena vive sola. Entre sus turnos de medio tiempo en una acogedora cafetería del centro y sus intensos estudios para cumplir su sueño de convertirse en médica, encuentra su verdadero desahogo sobre dos ruedas. En las pistas nocturnas de carreras de motos, Serena es conocida por su talento puro y su audacia: es intrépida, arriesgada y no le teme a absolutamente nada, ni siquiera a las alturas ni a las curvas más peligrosas.
Todo cambia la mañana en que una camión de mudanzas se estaciona justo enfrente de su casa.
De él baja Ash, un chico alegre y noble de su misma edad, que acaba de mudarse a la región de Kalos con sus padres. Para sorpresa de Serena, no solo quedan en la misma clase del instituto, sino que descubren que comparten la misma meta profesional: ambos quieren estudiar Medicina.
A diferencia de Serena, Ash es mucho más prudente. Aunque le encanta la aventura, le tiene un pavor enorme a las alturas y queda completamente deslumbrado -y a la vez aterrorizado- la primera vez que ve a Serena maniobrar su motocicleta a toda velocidad.
Con el paso de las semanas, las largas tardes de estudio, las caminatas compartidas de regreso a casa y las risas en la cafetería crean un lazo indestructible entre ellos. Ash se convierte en el soporte que Serena no sabía que necesitaba, y Serena le enseña a Ash a ver el mundo con más valentía. La química entre ambos es innegable, y poco a poco, ambos comienzan a darse cuenta de que lo que sienten va mucho más allá de una simple amistad.
Sin embargo, hay un gran obstáculo en su camino: Miette, la novia de Ash. Presuntuosa, antipática y vanidosa, Miette no logra encajar con nadie en el instituto y ve con recelo y desprecio la cercana relación entre su novio y la chica de la motocicleta.
A medida que el graduación se acerca, Serena tendrá que aferrarse más que nunca a la promesa que le hizo a su padre: sonreír, luchar por sus sueños en la medicina y no rendirse, ni en las carreras ni en el amor.
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no te rindas hasta el final
Fanfictionhola aquí les traigo otra historia de amor de Ash y serena espero que les guste
