No sé en qué momento empezaste a sanar.
Somos humanos. Tenemos errores, alegrías, tristezas, pero, sobre todo, sentimos.
Sentimos esas ganas de vivir o de perder, ese amor loco o, a veces, enfermo. Nuestras emociones siempre van a estar primero, aunque intentemos ser honestos y decir que no nos importa.
Hay personas que dicen: "A mí no me importan mis sentimientos", pero alguna vez los tuvieron. Alguna vez fueron las personas más amorosas, las que sentían demasiado.
Y también existen esas personas serias que nunca demuestran demasiado, pero que siempre te hacen sentir su apoyo.
A esas personas las valoro más, porque son el tipo de personas que, con una mano, te componen la existencia.
Y luego estoy yo.
Yo, que saqué a mi novio de una aplicación de citas.
Cuando nos conocimos, nuestra primera cita fue en un motel.
Y de esa primera cita ya han pasado cuatro años.
Cuatro años en los que nuestra vida ha sido de altos y bajos. Muchas veces lo odio y otras lo amo como si no existiera una idea más grande que ese amor.
Somos libres, pero al mismo tiempo hemos atravesado lo más feo que, a nuestro parecer, dos personas pueden atravesar.
Y aun así, aquí estamos.
Tal vez sanar también sea esto: mirar nuestra propia historia sin fingir que todo fue bonito, pero sin negar tampoco todo lo que alguna vez sentimos.
Espero que les agrade es una parte de mi y me encantaría que les guste. Es mi primer libro y estoy muy entusiasmada
