El castillo de Aveline
El amanecer llegó demasiado pronto.
Una franja de luz dorada atravesó las cortinas y cayó directamente sobre el rostro de Elianor.
Ella abrió los ojos con dificultad.
Durante unos segundos no recordó dónde estaba.
Solo tenía en la cabeza aquella imagen.
El bosque.
La luz plateada.
Y los tres golpes en la ventana.
Se incorporó lentamente en la cama.
-Otra vez ese sueño...
Se llevó una mano al rostro y respiró profundamente.
Había tenido sueños extraños durante toda su vida, pero el de aquella noche había sido diferente.
Había sentido el frío del bosque.
Había escuchado las hojas moverse bajo sus pies.
Y, sobre todo, había sentido que alguien la estaba esperando.
Elianor miró hacia la ventana.
Todo parecía normal.
Los jardines del castillo se extendían más allá de los grandes ventanales. Los árboles se movían suavemente con el viento y, a lo lejos, podían verse las torres de Valerith despertando con los primeros rayos del sol.
Nada extraño.
Nada mágico.
Nada que explicara los golpes.
-Elianor.
La voz detrás de la puerta la hizo sobresaltarse.
-¿Sí?
-Debes prepararte. La reina te espera para el desayuno.
Elianor reconoció la voz de Mara, una de las doncellas que había estado a su servicio desde que era niña.
-Ya voy.
Se levantó de la cama y caminó hasta el armario.
El Castillo de Aveline nunca estaba completamente en silencio.
Incluso a primera hora de la mañana podían escucharse pasos por los pasillos, voces de sirvientes y el sonido de las espadas de los guardias entrenando en el patio.
El castillo era enorme.
Sus paredes de piedra gris habían resistido generaciones de reyes. Las torres se elevaban sobre la ciudad y los estandartes de Eldoria colgaban de las murallas.
Para muchos, Aveline era un símbolo de poder.
Para Elianor, era simplemente su hogar.
Había crecido allí.
Había aprendido a leer en una de sus bibliotecas.
Había corrido por sus jardines.
Había aprendido las normas de la corte antes incluso de comprender por qué eran necesarias.
Y, aun así, había lugares del castillo que nunca había podido visitar.
Pasillos cerrados.
Puertas antiguas.
Habitaciones que nadie mencionaba.
De niña, había preguntado por ellas.
Siempre recibía la misma respuesta.
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Aethel: Los secretos de Arthelgand
Fantasy🌙 AETHEL: Durante siglos, humanos y seres mágicos vivieron en paz. Hasta que una guerra cambió el destino de ambos mundos. Desde entonces, la magia es temida y perseguida en los reinos humanos. Elianor creció en el corazón de Eldoria, protegida ent...
