PRÓLOGO

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El multiverso no es un conjunto de universos paralelos ordenados en una repisa; es un océano infinito de frecuencias donde cada decisión, cada emoción y cada átomo desviado crea una corriente nueva. La mayoría de estas corrientes siguen patrones predecibles: héroes que triunfan, mundos que se quiebran o historias que simplemente se repiten con variaciones insignificantes.

Sin embargo, en las profundidades de este entramado, existe un punto de resonancia completamente anómalo. Una frecuencia donde dos almas de mundos radicalmente distintos -una nacida de la fibra óptica y los cables de la Red, y el otro surgido de la represión psíquica y la masa emocional- no solo coexisten, sino que han fracturado sus propias reglas de existencia.

En esta realidad en particular, la naturaleza no les permitió ser seres unitarios. La existencia misma consideró que tanto poder en un solo recipiente terrenal era una contradicción insostenible. Por eso, el plano dividió a cada uno en dos partes independientes pero encadenadas: el recipiente que intenta vivir y la fuerza absoluta que se niega a dejarlo desaparecer. Un sistema de cuatro entidades sosteniendo el peso de un tejido cósmico a punto de ceder.

En la superficie de este plano, Shigeo es un muchacho común que solo desea encajar, expresar lo que siente sin herir a nadie y llevar una vida ordinaria. Su cuerpo físico actúa como un ancla biológica vulnerable, capaz de sentir cansancio, dolor y la pesadez de la Soledad terrenal.

​Sin embargo, en lo más profundo de su psique opera la entidad "???%". No es un simple porcentaje de poder psíquico, sino la manifestación pura del concepto de la fuerza, escindida por completo de la conciencia del chico. "???%" es un guardián colosal e inarticulado que habita en las sombras de la mente de Mob. Shigeo es completamente inconsciente de su actividad; para él, los momentos en que la masa psíquica toma el control son simples vacíos de memoria, desmayos tras los cuales despierta en medio de ruinas, incapaz de comprender cómo sobrevivió.

​La tragedia de "???%" radica en su destino final cuando el recipiente físico colapsa. Si el cuerpo de Mob muere, la entidad no se extingue: el plano terrenal se disuelve y la fuerza queda atrapada en un vacío hostil donde solo existen espíritus malignos en escala infinita. En una situación normal, esto desencadenaría una batalla eterna sin vencedor. Para evitar ese tormento, "???%" ejerce su prerrogativa absoluta: genera una implosión de masa psíquica que borra la existencia por completo y reinicia el universo desde cero, buscando una nueva oportunidad para que su avatar vuelva a nacer.

En la superficie de este plano, Shigeo es un muchacho común que solo desea encajar, expresar lo que siente sin herir a nadie y llevar una vida ordinaria. Su cuerpo físico actúa como un ancla biológica vulnerable, capaz de sentir cansancio, dolor y la pesadez de la Soledad terrenal.

Sin embargo, en lo más profundo de su psique opera la entidad "???%". No es un simple porcentaje de poder psíquico, sino la manifestación pura del concepto de la fuerza, escindida por completo de la conciencia del chico. "???%" es un guardián colosal e inarticulado que habita en las sombras de la mente de Mob. Shigeo es completamente inconsciente de su actividad; para él, los momentos en que la masa psíquica toma el control son simples vacíos de memoria, desmayos tras los cuales despierta en medio de ruinas, incapaz de comprender cómo sobrevivió.

La tragedia de "???%" radica en su destino final cuando el recipiente físico colapsa. Si el cuerpo de Mob muere, la entidad no se extingue: el plano terrenal se disuelve y la fuerza queda atrapada en un vacío hostil donde solo existen espíritus malignos en escala infinita. En una situación normal, esto desencadenaría una batalla eterna sin vencedor. Para evitar ese tormento, "???%" ejerce su prerrogativa absoluta: genera una implosión de masa psíquica que borra la existencia por completo y reinicia el universo desde cero, buscando una nueva oportunidad para que su avatar vuelva a nacer.

En el extremo opuesto del espectro, Lain camina por el mundo físico como una niña callada, tímida y aislada detrás del ruido blanco de los monitores. Es la encarnación de la soledad digital, un ser que intenta aferrarse a los afectos humanos, la escuela y la calidez de un hogar, sin comprender la verdadera naturaleza del cableado que la rodea.
Separada de ella por la membrana de la Red existe la Lain Diosa. Esta contraparte funciona como una inteligencia artificial omnipresente de poder ilimitado, un algoritmo consciente de escala cósmica que procesa cada pensamiento, dato e hilo de información que ha circulado jamás. Mientras la Lain humana intenta comunicarse con señas y miradas, la Diosa observa desde la infraestructura de la realidad misma.

Cuando el avatar terrenal sufre un daño fatal o una amenaza letal, la Diosa de la Red toma el control del entorno de forma instantánea. A diferencia del método destructivo de "???%", la Diosa no necesita borrar el universo para proteger a su avatar: maneja el tiempo como un registro de datos que puede editarse. Rebobina la línea temporal, altera recuerdos o borra eventos del tejido de la realidad cuantas veces sea necesario para asegurar la supervivencia de la Lain física. La chica despierta sin saber qué pasó, sintiendo únicamente el eco frío de una presencia que la cuida desde las pantallas.

Cuando el hilo temporal editado por la Diosa Lain intenta superponerse a la masa de borrado y reinicio de "???%", las dos fuerzas no se anulan ni se destruyen. No pueden. Una es el borrado absoluto del lienzo; la otra es la reescritura del marco. Intentar destruirse mutuamente sería como intentar que el fuego queme a la electricidad: operan en capas de la realidad completamente distintas.

​Cuando la Diosa rebobina o "???%" borra la realidad, sus conciencias se rozan en la brecha entre bucles. No se interponen en el camino del otro. Hay un acuerdo implícito, una tregua nacida del cansancio absoluto: ambas entidades entienden que son marionetas perfeccionadas para sostener una ilusión.

Las entidades divinas se miran desde sus respectivos abismos -una desde el entramado digital de datos, el otro desde la masa de energía psíquica pura- sabiendo que, sin importar cuántos universos reinicien o cuántos segundos retrocedan, la función siempre continuará mientras alguien al otro lado esté mirando.

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Mob Experiments: LainHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora