Los años habían pasado y aquella húmeda cabaña fue lo único que conoció el pobre chico albino
Los primeros días lloró como nunca, rogando, suplicando y haciendo de todo para intentar salir de allí
Al no conseguir nada simplemente se resignó y creyó que ahí pasaría el resto de sus días
Pero, como sobrevivió sin comida? Pues no fue exactamente así
Diariamente diversas frutas o alimentos sólidos caían del techo de aquella cabaña
La primera vez que sucedió un pan cayó al lado del albino horas después de ser abandonado y la luz del sol ya iluminando la oscura habitación
Al ver el pan corrió hacia él y lo devoró en cuestión de segundos antes de comenzar a gritar
Si había caído un pan, es porque alguien lo había lanzado
Y si alguien lo había lanzado, significaba que alguien sabía que estaba allí y lo alimentaba
Así que gritó con todas sus fuerzas, esperando que alguien respondiera a sus súplicas
Pasó una
Dos
Tres
Cuatro veces, y en ninguna alguien le respondió
Pasaron tantos intentos que simplemente dejó de contar
Dejó de esperar un milagro
Y dejó atrás la esperanza de salir de allí
Al menos.....durante los primeros años
Todo el tiempo creyó que había hecho algo malo, que se había portado mal y estaba siendo castigado
Pero, un castigo a un niño debería ser tan brutal como aislarlo?
Para su pequeña mente (y para cualquiera al que le plantearan la situación) no.
Por lo que al cumplir 8 años finalmente tomó una decisión, una decisión que lo llevaría a encontrarse con cierta diosa pervertida y que cambiaría por completo su vida
-Porque tenemos que hacer esto todos los días? -Preguntó un aldeano caminando con una bolsa de panes en la mano- Deberíamos simplemente dejarlo allí, no es nuestra responsabilidad
-Facil para ti cuestionarlo, tú no tuviste a esa mujer aterradora frente a ti amenazando tu vida
-Creo que exageras, no Será solo tu miedo a las mujeres?
-Yo no le tengo miedo a las mujeres
-Pero si- Oye que eso eso?
El aldeano que lo acompañaba levantó su mirada a donde su amigo señalaba
En la cabaña, más especificamente en la única ventana que tenía ese pequeño montón de madera destartalada estaba completamente rota y los vidrios esparcidos por el suelo
La habían roto desde adentro
-......
-......Nos van a matar
Mientras tanto a varios kilómetros de allí el niño albino caminaba con bastante calma, extrañaba el exterior y se notaba en como acariciaba la maleza en el camino
Luego de mucho tiempo por fin estaba libre de aquel lúgubre sitio
Y aprovecharía hasta el último momento
-Una, dos, tres, cuatro...me falta una
No muy lejos de la ubicación del albino una pequeña chica elfa recogía flores para su madre
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Renegados
FanfictionEl dolor de perderlo todo puede hacer que llegues al punto más bajo de tu vida Ella se encaminaba hacia ese lugar y él hará hasta lo imposible para ayudarla mientras lucha contra sus propios fantasmas del pasado lo logrará? eso lo veremos todos los...
