El peso del reino

14 2 1
                                        

Ella sabía.

Sabía desde el inicio que sus acciones tendrían consecuencias.

Tenía que demostrar que era digna de cargar con ellas.

Aunque significara que la palabra hogar se convirtiera en algo completamente desconocido.

...

Ariadna paseaba con una sonrisa por su reino. Si, su reino. Jamás se hubiera imaginado que algún día pensaría en algo como eso.

De niña siempre vivió con miedo, los soldados del rey iban cada vez más seguido al pueblo morado, su hogar, en busca de lo mismo.

Seres extraños.

O como él los llamaba. Monstruos.

Elfos. Minotauros. Hadas. Brujas. Enanos. Ninfas. Unicornios. Dríadas. Cíclopes. Etc.

Todo aquel ser que estuviera fuera de sus "estándares"

Y se preguntarán: ¿por qué?

Porque era su reino.

Así de sencillo, su reino ideal era aquel donde los seres sin magia pudieran vivir de manera pacífica y sin miedo.

No siempre había sido así. Su madre le contaba que en el reinado anterior todos los seres vivían en total armonía sin importar su esencia.

Pero al tomar el mando el sobrino del rey, todo cambió.

Su familia tuvo que ocultar que poseía magia. Muchos de sus amigos tuvieron que huir a los bosques, los elfos cortaban sus orejas y las acomodaban de forma "normal", muchos seres tuvieron que adaptarse para no ser un entretenimiento o simplemente desaparecer de este mundo.

Tampoco podían huir a los demás reinos. El reino de las tinieblas era inhabitable por su falta de luz solar, algunas razas podrían sobrevivir allí durante algún tiempo, pero al no tener un soberano, el caos era todavía mayor.

Y el reino de las dulces maravillas era exclusivamente para los seres sin magia. No porque no quisieran a los demás seres, si no, porque había una barrera que les impedía el paso. No sabían a qué se debía, por más que lo intentaran, no había entrada.

"Cada quien se rasca con sus propias uñas"

Esa frase quedó grabada en toda su infancia. Cada quien hacía lo que podía para sobrevivir.

Y así lo hizo, después de que el rey descubriera la verdad de su familia los mandó a desaparecer.

No toleraba a las brujas. Eso era indiscutible. Familia de brujas, hoguera segura.

Su madre logró activar un conjuro que la llevó al otro extremo del reino y desde ahí tomó la decisión.

Sería la nueva reina del mundo retorcido y construiría un reino donde todos pudieran vivir sin tener que ocultarse.

Le había costado. Claro que le costó. Noches de insomnio, soledad, dudas, frustración.

Sin embargo nunca se rindió porque sabía que "El sol siempre sale para las personas que no se rinden" su abuela se había encargado de grabárselo en la piel.

Pasó años haciéndose fuerte, creando magia poderosa, desarrollando más toda su capacidad para ser capaz de proteger a todos.

Y lo cumplió, derrocó al rey.

Al principio nadie lo creía, ni ella misma, hasta que todos los seres empezaron a celebrar, llorar, gritar.

Habían pasado por mucho y finalmente podían ser libres.

El peso del reinoStories to obsess over. Discover now