"Hay personas que llegan a tu vida para enseñarte que no
siempre tiene que haber un final feliz"
Parece mentira todos los obstáculos que Thiago y yo tuvimos que enfrentar, para terminar así.
- Soy el hombre más feliz de este universo.
pude sentir como mi estómago creaba una montaña rusa de emociones, yo solo miré sus lindos ojos color esmeralda que brillaban como dos joyas de alto valor.
- Por eso quiero que me acompañes a un lugar.
-¿Dónde?- pregunté un poco curiosa
- A dónde vamos a comenzar a escribir nuestra historia de amor.
sonrió, y le dio marcha al auto, las calles de nueva york son muy frías tanto que empaña las ventanas del auto, después de todo lo que pasamos Thiago y yo, decidimos venir de vacaciones a Manhattan, la verdad nunca me hubiera imaginado estar en esta ciudad. luego detiene el coche.
- El lugar que te quiero mostrar queda a veinte minutos de caminando, así que vamos.
bajamos del coche y comenzamos a caminar, observaba todo a mi alrededor museos, y las calles sumamente vibrantes, la paz que se sentía era única.
después de caminar tanto, estuvimos frente de un ¿edificio? ¿torre?, no podría identificar la estructura.
-bueno amor, te presento a Empire State Building- dijo y yo quedé procesando lo que me acababa de decir, en mi vida había escuchado ese nombre.
él se rió por mi cara de confusión.
-¿Cuál es el motivo de tu risa?- crucé mis brazos y los apegue a mi pecho.
-me encantas cuando te enojas- dijo acercándose a mí para darme un cálido beso en mis labios.
-bueno una explicación breve, es un rascacielos, uno de los más grande del mundo, para que me entiendas cuán importante es, este mismo es el que aparece en la película de king kong.
abrí mi boca por sorpresa y él solo sonrió.
-nunca me imaginé tener frente de mí una torre que haya salido en las películas- reí.
-pues lo vas a tener mucho más cerca- dijo y sin poder decir alguna palabra me agarró de la mano y ya me encontraba dentro del edificio.
su piso es de mármol, sus paredes completamente doradas es como si el sol estuviera brillando aquí dentro, caminamos hasta llegar a un ascensor.
-se que te dan miedo, pero no creo que quieras subir mas ochocientos escaleras- dijo tocando mi mejilla- estaré contigo, te prometo que nada malo pasará
sonreí ante su pequeña promesa, y entramos al ascensor para luego llegar al último piso.
-bienvenida a empire state building- sonrió- vamos a subir, no tengas miedo yo estoy a tu lado. No muy convencida de la idea, subimos escalón por escalón sintiendo como el ruido del mundo se va apagando y el viento golpea todo mi cuerpo, mi corazón parecía salirse de tan rápido que latía, un helicóptero volaba tan cerca que en un momento pensé que se estrellaría contra nosotros, sin embargo el chico de ojos verdes me miró tan feliz que nada me importó
sin darme cuenta me encontré en la antena de este gran rascacielo donde podía observar todo Manhattan, el helicóptero se acercó y de repente Owen y Emily se encontraban allí dentro, no entendía nada cuando de repente Owen colocó una pancarta negra con una frase.
"Somos como la órbita por más que nos acerquemos o nos alejemos el sentimiento permanece intenso todo tuyo Karla Mason".
nunca creí vivir algo asi, que solo en los libros pasaban, sin importar nada grité de emoción era la confesión más linda que había escuchado en toda mi vida. Luego de ese acto tan canónico, decidimos bajar de los escalones para observar toda la ciudad desde la punta del rascacielo más alto de Nueva York y así tener más equilibrio para evitar un accidente.
-te traje hasta aquí con un propósito- Thiago habló muy rápido, acto por el cual descubrí su nerviosismo.
-¿cuál?
sin nada que decir, dobló su rodilla izquierda mientras que en sus manos sostenía una cajita roja la cual abrió y sacó relucir el hermoso anillo que se encontraba en la misma.
- se que hemos pasado por muchos problemas, y soy muy consciente que no soy un personaje sacado de libros que te gusta leer, pero quiero que me des la oportunidad de cumplirte cada expectativa que tengas, te demostraré que puedo ser tu Jack Ross en la vida real- sentí como mis mejillas ardían ante sus palabras, estaba muy nerviosa ante su propuesta que no sabia que hacer.
-Karla Mason ¿Quieres convertirte en mi esposa y llevar el apellido Mendes hasta que la muerte nos separe?.
-¡sií!- fue lo único que podía decir, mi novio se levantó y colocó el anillo en mi dedo.
-empezaremos a escribir nuestro propio libro, nuestra propia historia, una donde habrá solo felicidad- juntó sus cálidos labios con los míos, un beso lleno de amor y confesión.
- te amo.
-Yo también te amo.
luego nos sentamos mientras observamos el panorama, esta es la pedida de manos más estupenda.
-Cuándo nuestros futuros hijos nos pregunten dónde me pediste ser tu esposa, se van a quedar en shock- dije muy bajito.
-Lo sé, y serán la envidia de todos, cuando le cuenten a sus amigos porque no hay nadie tan original como yo- río ante su presumido comentario.
- deje de ser tan arrogante señor Mendes.
-y usted deje de ser tan modesta señora Mendes.
escuchar decir eso, formaba una pelea con las mariposas de mi estómago.
De repente un helicóptero estuvo cerca de nosotros, pero esta vez no era el mismo donde estaban los chicos.
-señores quedan detenidos por ingresar a propiedad privada sin autorización alguna.
¡que!
-vengan suban, los llevaremos a la comisaría.
sin poder decir nada, nos tocó obedecer las órdenes, mientras observaba a Thiago quien no decía ninguna palabra pasaron varios minutos mientras tuvimos en tierra firme, donde nos esperaban más policías.
- llevenselos- ordenó
-¡no toquen a mi mujer!- amenazó Thiago, quien ardía en rabia, tanto que se le notaba su vena del cuello.
-¡incumplieron reglas y deben pagar por eso!- se le acercó el uniformado.
-¡llévenme a mí, la idea fue mía!¡solo quise cumplir sus expectativas! ¡ella no sabía!
estaba frustrado, demasiado que su rostro se tornaba de rojo.
-señor si no se calma podría ser peor y ganarse muchos años de cárcel.
-no, no, haremos lo que nos pide- intervení- mientras mi novio me observaba como si me hubiera salido dos cabezas.
-no irás a la carcel.
-tengo que ir, y ya no seas tan soberbio, arreglaremos las cosas de manera calmada- dije y me subí al carro policial, luego el hizo lo mismo.
-eres una prepotente- dijo a regaña dientes.
-y tu en testarudo.
-pero aún así me amas.
ni siquiera en estos momentos podía dejar de ser tan tierno.
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El chico de mis sueños
RomanceKarla Mason, una chica que siempre ha pensado en vivir una historia como las que lee, sin saber que la vida le tiene algo preparado con el nombre de Thiago Mendes, le mostrará que tiene estándares posibles de alcanzar. Pero un pasado será la barrera...
